Sean todos
bienvenidos a TATU NEWS un sitio venezolano dedicado al grupo
ruso t.A.T.u. y a la carrera en solitario de Julia Volkova y
Lena Katina. Aquí podrás encontrar las noticias más recientes como
también, videos, una gran colección de fotos y mucho más!
NOTA: Esto es parte del libro escrito por el
diputado del parlamento Ruso Alexey Mitrofanov a través de mensajes de texto.
Esta historia NO se trata de T.A.T.U (Julia y Lena). Historia traducida por
Joshua Hubbs para tatunews.net
Mensaje 1
Me perdí la cabeza hoy! Todas las
cosas que ella dijo… Necesito a Lana! Todo es
tan extraño… No entiendo lo que pasa… Pienso… Pienso que le amo…
Esta noche tuve un sueño extraño. Soñé con ella. Me abrazó
suavemente, acercándose a mí, y me besó… Y ahora yo ando por todas partes
completamente aturdida. Hasta ahora no me di cuenta que yo he pensado en ella
hasta que nos conocimos…
Nos conocimos en un foro de SMS hace tres meses. Yo estaba
aburridísima y solísima… Sólo quería conocer a alguien, cualquiera… Nos gustaban
los mismos libros, la misma música, y teníamos los mismos problemas.
Todo mi mundo se puso al revés! Me parece que el cielo está
al punto de caerse sobre mi cabeza! Es posible que yo me enamore con una chica?!
Cómo es posible?! Nunca pensaba en chicas en esta manera antes… Me enloquezco…
Es absurdo. Un tipo de obsesión… Quizás estoy molida? Sí, me voy a dormir, todo
va a estar bien. Sólo tengo que hacer es cerrar los ojos…
Mensaje 2
“Hola…”
“Hola! Cómo estás?”
“Bien y tú?”
“Bien. Voy a
nadar hoy!”
“Chévere. Me gustaría nadar también…contigo…debemos conocernos en persona pronto.
“Sí… Creo que
sería interesante verte…”
“De verdad? Yo también…”
“Te portas insólita hoy.”
“No. Todo es lo mismo. Todo está bien.”
Mensaje 3
Ayer, cuando nos despedimos, me llamó
gatita! Y de repente… de repente no fue sola… tal vez yo le importo? Este
pensamiento me llena la cabeza, y casi no puedo respirar. No hay aire. Este
pensamiento es como un cuchillo que me corta el cuerpo un lado a otro; es
increíblemente doloroso. No puedo entender por qué…Este pensamiento no me deja
descansar. TENGO QUE SABER LO QUE “GATITA” SIGNIFICÓ. Pero cómo lo puedo
averiguar? No le puedo preguntar espontáneamente. Me asusta mucho perderle. Lo
poco que tengo, no quiero perderle! No! No puedo! No, no! Estoy tan
confundida…No sé lo que quiero. O lo que no quiero.
Qué me pasa? No sé lo que me pasa,
pero no necesito caballeros con armadura brillante. No sé lo que me pasa, pero
no necesito castillos de cristal en el cielo. No sé lo que me pasa, pero ya no
necesito a nadie. No necesito a NADIE… sino ella.
Mensaje 4
Nos enviamos textos todo el día. Ahora
mi celular se queda sin dinero. Tengo que obtener más dinero para llenarlo, y
pronto…
Hablamos de todo. Es curioso, pero no
puedo reñir con Lana. Hasta que si ella dijo que debemos robar un banco, o
destruir la Casa Blanca y entonces huirnos a una selva desconocida para vivir el
resto de nuestras vidas, le diría sí sin pensar. Me alegra que hasta ahora Lana
no ha planeado hacer algo así…o quizás no me alegra…
“Estoy tan aburrida aquí, no hay nada que hacer,” me escribió.
“Entonces ven acá, sería divertido,” le contesté, juntando el valor.
Le quería ver tanto, oír su voz.
“Estás loca?! Viajar hasta Moscú?!”
“Qué quieres decir?”
De verdad vive ella tan lejos? O…o
sólo no…no, no puedo pensar en esto. Me asusta.
“Es tan lejos! Digo, no te lo tomes a
mal, te quiero ver también, pero no antes que el verano que viene.”
“Está bien,” mentí. “Sólo fue una
invitación…”
Mensaje 5
Llueve a
cántaros todo el día. Estaba sentando al lado del alféizar, mirando por la
ventana. El cielo está nublado, llena de nubles grises y el sonido afilado de la
lluvia cayendo…igual que mi humor. Ha estado lloviendo todo el día, y todo el
día pienso en ella…siento que mi corazón va a estallar.
Mensaje 6
Hacía mucho
tiempo que yo quería oír su voz, y por fin le llamé anoche. Estaba muy nerviosa,
pero lo hice. Cuando marqué su número, mi corazón estaba latiendo tan rápido que
yo creía que iba a lanzarse de mi pecho y volarse.
El teléfono
soñaba por mucho tiempo. Una, dos, tres veces…si sólo no lo conteste ella…si
sólo…
“Bueno,” finalmente oí.
Me gusta su
voz. Es suave y tiene mucha confianza a la vez. Fortaleza y debilidad. Me gusta
esa mezcla. Me gusta mucho. Me gusta su voz precisamente porque es su
voz. Me gusta ella muchísimo, porque…
“Hola,” contesto.
Maldito sea!
No contesté. Yo mascullé! Mi voz es temblorosa, mi boca seca. Qué debo hacer?!
Una pregunta
interrumpe mis pensamientos tontos: “Cómo estás?”
“Todo está
bien. Andaba en el parque con unos amigos, cuando me acordé de ti y decidí
llamarte.
Me acordé
de ti?!
No me acordé! Es imposible acordarse de uno si se piensa en esa
persona incesantemente.
“Todo está bien aquí, también. Qué haces este fin de semana?”
Charlamos por casi 15 minutos. No tenía mucho dinero en mi celular, como
siempre… Es tan fácil hablarle. Nunca ha sido tan fácil hablar a alguien como
Lana. Pero… lo todo salió mal, no como lo quería decir. Qué va a pasar ahora?
Necesito a Lana cada vez más cada día. Me siento sola más y más. No puedo
continuar así. Pero qué puedo hacer…?
Mensaje 7
Una persona no puede contener las
emociones para siempre. Se tiene que compartirlas con alguien. Ya no podía
callarme. Simplemente no lo podía hacer…
Kristina es mi mejor amiga. Le conozco
completamente; yo sé todo acerca de ella. Siempre nos contamos nuestros
secretos, nuestras esperanzas, y nuestros sueños. Puede ella entenderme esta
vez?
“Te portas extraña recientemente. Qué
onda?” me preguntó la última vez que hablamos por teléfono.
No puedo contestar nada.
“Por qué no hablas?
“Kris…” empecé débilmente.
No estoy segura de ella, de mí, de
Lana, de mis sentimientos por Lana, de si debo contarlas a Kristina.
“Cómo se puede saber si está
enamorada?” pregunté cobarde.
“No lo sé…dime, que pasó?”
“No sé ni que decir…” digo yo, y
entonces estoy callada.
De veras, qué se puede decir?
Cómo se explica?
“…pues… No estoy segura… no lo sé…Creo
que me gusta alguien…”
“Y…? Qué tragedia! Pues, quién es? Le
conozco a él? Dime, dime!”
“No es un “él,” es una “ella”…” hablé
entre dientes.
Un silencio profundo domina la línea.
Un silencio mortal.
“Qué? Qué dices?” es todo lo que
Kristina puede decir.
“Me gusta una chica,” Yo digo.
Kristina no dice nada. “Lana.” Parece que el silencio crece, y entonces digo en
voz baja “Creo que la amo…”
“Pues… No sé qué decirte… Quiero
decir, cómo…? No lo entiendo… Digo, no tengo nada contra las lesbianas, pero…es
tu vida después de todo…” Kristina espetaba.
Ella me va a abandonar? No podría
soportar eso.
“Qué me dices exactamente? Ya no me
vas a hablar? Ya no soy tu mejor amiga?”
Hay un silencio pesado y largo.
Estamos callados por casi 15 minutos, los 15 minutos más largos de mi vida. Ya
no sé nada. Ya no puedo saber nada. Qué pasa ahora?
“Es tu vida,” dijo Kristina a la
larga. “Ama a quien quieras. No me importa. Eres mi mejor amiga y te acepto como
eres…aunque no lo entiendo…”
“Entonces…todo está bien? Todo es como
antes?” exhalo.
“Probablemente…pues, espero que sí.”
Me sentí mucho mejor después de
confesar lo todo a Kristina. Me di cuenta que hay alguien que me acepta como
soy, que siempre me va a apoyar. Eso lleva mucha importancia.
No creo mucho en el poder de amor,
pero creo absolutamente en el poder de amistad.
Mensaje 8
Ahora cada vez que hablo con Kristina,
la conversación siempre llega a Lana. No me molesta ni un poco, ahora tengo
alguien con que puedo hablar. Aunque esta persona no entiende a veces…
Cuando lo confesé, me sentía mucho
mejor. Pero ahora siento la soledad regresándome. Kristina me escucha, me da sus
consejos, pero ella no entiende. Y a veces espeta bromillas. No lo hace a
propósito, sólo salen. Ella no entiende lo que siento. Nadie puede comprender.
Mis pensamientos se llenan de Lana, y
todo lo que puedo pensar en es conocerle en persona. “Sabes, tal vez si a la
larga ellas se conocen, vas a ver que no la amas. Quizás te enamoraste con una
idea que creaste, o quizás sólo querías enamorarte con alguien, y entonces vino
Lana – la persona perfecta, todo lo que imaginabas. Para ti, ella casi no tiene
un género,” dijo Kristina algún día. Sí, supongo que pueda ser la verdad. Pero
cómo lo puedo saber? Cómo puedo ver a Lana?
Le quiero tocar tanto, sentir sus
respiraciones, el sabor de sus labios…No! No puedo continuar así! Me enloquezco!
Si ya no me he enloquecido…Esta obsesión tiene que apagarse, o va a enterrarse
en mi piel y hacerse uno con mi cuerpo.
Le quiero ver tanto, tanto…
Mensaje 9
Yo. Amo. A
Lana. Quizás yo tenía esperanza antes que todo esto no era la verdad, que todo
era mi imaginación. Ya no. Ahora estas esperanzas irrevocablemente se acaban. La
fortaleza de mi esperanza no pudo soportar la presión y derrumbó al primer
ataque. Está destruida, hasta el cimiento. No hay nada que puedo hacer ahora. No
puedo atrasar el tiempo.
Estaba en la
clase de física, dibujando. Con mi pluma rosada, empecé a dibujar algo. Sólo
dibujando, sin pensar en lo que estaba dibujando. No había nada que hacer.
Detesto a la clase de física; es aburrida y incomprensible. Incomprensible, como
Lana. Pero amo a Lana… No me di cuento cuando dibujé un corazoncito con brazos
abiertos hacia el cielo, y ojos enormes y tristes. Hasta dibujé algo al lado del
corazoncito, algo parecido a paredes. Mi propia mano hizo ese dibujo, y yo no
pensaba en nada en particular en ese momento. Sasha, quien ha dormido toda la
lección (es fácil para ella! Sólo tiene que cubrir su cara con el pelo y
dormirse; nadie le va a hacer caso… Será posible que Lana tenga pelo así, suave
y delicado?) se despertó y vio a mi cuaderno.
“Pues mira
aquí,” Sasha se estrechó como normal. “Y de quién estás enamorada?”
Interesante…qué rápido concluyó eso!
“De qué
hablas? No estoy enamorada de nadie!”
“Sólo una
pregunta…” Se levantó en su silla, con una expresión muy sabia y misteriosa.
“En mis ratos
libres leo muchos libros, de psicología por ejemplo…”
Sasha? Leyendo
tal libros? En sus ratos libres? Cuando se tiñe el pelo o cuando se pinta las
uñas?
“Pues, qué
tiene que ver conmigo?
“Sabes, los
dibujos dicen mucho de la persona que las dibujó, como lo que le molesta.
“Seguuuro.
Eres una psicóloga ahora? Dime lo que me molesta entonces,” le desafié.
“Estás
enamorada de alguien, pero hay algo que interviene entre tú y él. O como piensas
tú.”
“No estoy
enamorada de nadie! Tu psicología no vale nada!” espeté, y me puse colorada.
“Por supuesto
que estás enamorada. Lo puedo ver en tus ojos…”
Dio en el
clave! Maldito subconsciente! Lo que sea. No significa nada. Pero hizo un error.
Dijo que hay algo que interviene entre yo y él, pero en realidad es yo y ella…
Tengo que
conocer a Lana en persona. Sólo puedo resolverme así. Sólo así…
Mensaje 10
Me siento tan
sola, se empeora cada vez más. No soy como las demás. Me siento como estoy en
una caja de cristal. Cuando trato de acercarme con alguien, yo choco con paredes
invisibles. Yo grito, pero nadie me oye. No soy yo. No soy de nadie. Estoy
completamente sola. Sólo hay yo, y este sentimiento vago.
Cada día y
noche me pregunto la misma pregunta: por qué? Pero no puedo encontrar una
respuesta. Tal vez la respuesta es con Lana…pero para hacer esto, necesito ser
fuerte, ser valiente. Pero no soy así, nunca he sido así.
Mensaje 11
“Lana, que piensas de amistades hechas por mensajes de texto?” Pregunto yo,
intento de entender algo.
“Si hablo
contigo, todo está bien. Me gusta…”
Malditos
equipos celulares! Sólo recibí la mitad de su última mensaje! Espero un
minuto. Dos. Tres, cinco, diez, quince…Qué le gusta??
“que no
hay compromisos. Si te canses de una persona, puedes dejar de hablarle
sin explicaciones.”
No! No,
puedes! No puedes hacer esto conmigo. Duele muchísimo! Este sentimiento,
como Lana decidió usar mi corazón para sostener una ventana abierta.
Sólo quería una brisa fresca. Sólo esto… y el corazón está atrapado y
estrujado. Me duele. Qué imbécil soy!!
“Creo que
puedes encontrar amigas verdaderas por mensajes de texto.”
“Creo que
ya he encontrado una amiga verdadera”
Mensaje12
Es una
pesadilla! Sigo dibujando corazoncitos por todas partes, todo el tiempo!
Hoy arruiné el libro de texto de Sasha. – ahora todas las paginas están
cubiertas de una capa densa de corazoncitos. Casi me mató. Y Sveta ya no
puede soportar la vista de corazoncitos.
Durante la
química, seguía rieendose cuando vio lo que estuvo entre las fórmulas y
las reacciones químicas. Todas están hartas de todo… de verdad puedo
estar enamorada? Confundo todas mis amigas con Lana; las llamo “Lana”
por equivocación. No importa lo que hago, siempre vuelvo a pensar en
ella. Probablemente soy loca. Debo visitar al médico.
Me siento
como no voy a poder a vivir hasta el verano. Sólo quiero encontrarme con
Lana. Pero qué le voy a decir? Después de todo, ella no sabe nada de
esto…
Mensaje 13
Lana
siempre me llama “Gatita.” Qué puede significar?
“Mm…quizás
le gustas? O quizás es pervertida…Interesante…no, de verás, qué pasa si
es lesbiana? Debes encontrar! Quiero decir, qué pasa si liga
contigo o algo? Qué asco!
“Ay,
cállate, Sasha! Lana no es gay. No hay nada malo en ella. Y qué importa,
tienes algo en contra de los gays y lesbianas?
“No, si se
mantienen alejados de mí.”
“… no, de
verdad, quiero saber lo que piensas.”
“De qué?
“Digo,
crees que le gusto a Lana?”
“Caray, no
lo sé! Es tu amiga, no es mía! Tal vez sí… Espero que tú no seas
así.”
“Qué dices,
eres idiota?! No hay nada malo en mí!”
“Pues quién
sabe? Lo que sea, no te lo tomes a mal, OK? Sólo bromeé…”
Mensaje 14
Estoy sin
aliento del sabor a vino. Lo que me pasa no es bien. De verdad me
asusta. Es bien desagradable. Me doy asco a mí mismo. Es asqueroso! Feo!
Mal! Repugnante! No quiero vivir. Cómo puedo vivir así? Cómo puedo vivir
enamorada de una persona que nunca he conocido? Cómo puedo vivir
enamorada con una chica… si soy una chica también. Es tan horrible,
quiero olvidar todo. Quiero ser como un serpiente y pelechar mi piel y
vivir como antes de Lana. Como nada nunca pasó…Pero no puedo – no puedo!
Me aplasta los pulmones, y me cuesta mucho respirar. Mis pensamientos
están enredados, vuelan en mi cabeza a la velocidad de la luz, y no
tengo fuerzas para comprender. Sólo el sabor a vino, el constante sabor
a vino, callado en un rincón de mi alma. No se va, y me mira con sus
ojos pequeñitos y espantosos. Cuándo va a salir?! No puede seguir para
siempre! Por qué yo? Probablemente me van a quemar en la estaca por mis
emociones prohibidas y sacrílegas! No quiero esto… Por favor… no me
hagas… No me dejes sola Lana…
Mensaje 15
“Aló…”
“Hola, Gatita.”
“Por que
“gatita”? mi voz tembló
Dime por
qué. No me tortures.
“No sé…
me recuerdas a una gatita… Eres tan indefensa y gentil… Si no te gusta,
no te llamo esto más…
“No! Me
gusta… mucho…”
Quería
romper en llanto, y no sabía por qué. Lo va a oír, va a oír mi corazón
latiendo con fuerza… Por qué? Hay una pausa. Demasiado larga. Demasiado
torturadora. Oígo a Lana respirando. Quiero decir algo, y quiero que
ella me conteste… Pero qué voy a decir?
“Pues…
cómo estás?”
Qué
pregunta más estúpida! No quería preguntarle eso. Ni un poquito. Pero no
puedo hacerle otra pregunta… y ahora estoy estacada con esa pregunta
inútil.
“Todo
está bien…qué pasa? Quería preguntarme algo? No. No puede. No puede
saber. Nunca.
“Nada.
Todo está bien.”
Pero
estoy pensando: “… salvo que esté sóla sin ti. Me enloquezco. Solo
pienso en ti…” Así! Su voz! Pero tengo carraspera. No puedo decir
nada. Tengo las palabras en la punta de la lengua. Pero no ahora. Ahora
no. Pero…
“Sabes
que, yo…”
No! No lo
puedo decirlo!
“Qué? Qué
dices? Dime…”
Me parece
que su voz tembla. Por qué? Por qué hay lágrimas en mis ojos? Por qué
temblan mis labios?
“Ah…no,
no importa…no es nada…pues, hasta luego.”
“Hasta
entonces…”
Lloro a
lágrima viva, me escuecen las mejillas. Mi corazón rompe…
Mensaje 16
Día. Noche… Noche. Día…
Todo sigue igual. El tiempo se extiende hasta infinidad. Nada se cambia.
Sólo hay estos días grises, negros… Me siento enfrente de la TV y miro
al vacío. Más anuncios interminables… Anuncios, anuncios, anuncios! Ya
basta! Estoy harta de todo! Entonces oigo una canción conocida… es
“Lyudi Invalidi” por t.A.T.u… un concierto especial… Una fiesta para el
estreno del nuevo CD de t.A.T.u en el club Gaudi?! Qué interesante! Hace
mucho que espero esto! Hemos esperado mucho tiempo… Lana y yo… Quiero
muchísimo que ella vaya conmigo. Yo podría decirle todo… No podía
callarme más… No puedo callarme más. Tenemos que ir al concierto
juntas, aparte de eso, estos días y noches pesados y grises nunca van a
terminarse. Nunca.
Mensaje 17
“Hola!
Kris, necesito hablarte AHORA MISMO! Se me ocurrió una idea.”
“Pues qué
pasa ahora?”
“Viste el
anuncio para el concierto de t.A.T.u. en Gaudi?”
“Sip, y
qué?
“Lo
asistes?”
“Jane, me
estás vacilando? Cómo voy a obtener el dinero?! Seguro que será
increíble ver a las chicas de t.A.T.u. en vivo, pero estoy pelada…
Supongo que tú vayas?
“Sí, y
por eso te llamé…”
“Porque…cómo?”
“He
ahorrado dinero por mucho tiempo… tal vez debo comprar dos entradas…”
“Me
compras una entrada? No te impido hacer.”
“No! No
quiero asistir contigo!”
“Cómo?!
Qué cara tienes!
“No!
Quiero decir, digo, quiero asistir contigo, pero… cómo voy a decir esto…
sin ofender, OK? Déjame terminar ya.”
“Bien
putita, termina. Quién reemplaza tu mejor amiga?
“Me
gustaría invitar a Lana. Qué opinas?”
“Pues, si
Lana… no sé. De verdad no sé, necesito pensar…”
“Piensas
que diría no?”
“No dije esto…”
“KRIS!!
Vamos, ayúdame! Necesito tus consejos. Es posible que las entradas se
agoten. Quiero comprarlas mañana. Ayúdame!”
“Quizás
diría sí… no sé…. Pruébalo… es una fan también, no? Sería una buena
oportunidad para decirle como sientes… De verdad no sé.”
“Sip…
supongo que las compre entonces… Le quiero ver tanto…”
“Entonces
cómpralas… Sólo no puedo sustituirte. Mis padres y yo nos vamos para el
fin de semana…
“No es
necesario que lo hagas. No les voy a decir nada. Les llamo desde el
club. Si Lana no puede salir, puedes tomar su entrada…”
“Ay,
muchísimas gracias. Eres taaaaan generosa! Pues cómpralas ya! Buena
suerte, y llámame después de que le hablas, OK?”
Mensaje 18
“Hola…”
“Hola, qué pasa?”
“Sabes que t.A.T.u. va a
dar un concierto en el 28?”
“Pues, sí. Lo vi en la
tele.”
“Tengo dos entradas. Para
ti y para mi… ven a Moscow!”
“Estás loca?! No puedo!
Nadie me deja ir! Dónde voy a obtener dinero para la entrada?!”
“Inventa algo…no quieres
ver al concierto? … o a mí?...”
“Sí, quiero mucho… pero
que voy a decir?”
“No sé. Inventa algo…
tenemos las entradas. Y queda menos que una semana…Te estoy esperando…”
Mensaje 19
No me ha
llamado, ni ha escribido. Es como el tiempo está completamente
congelado. Los días grises y interminables han regresado. Sólo quedan
unos días más. Lana no viene. No viene. Nunca… Qué voy a hacer ahora?
Qué? Hace tanto frío. Nieva. Todo está gris. Estoy tan sola…Nada va a
cambiar. Nunca. Mi vida siempre va a ser gris y llena de soledad, como
la calle afuera… Lana no viene….
Mensaje 20
“Te
desperté?”
“No, me
preparaba para acostarme. Y? Vienes o qué???”
“Yo
vengo!! Yo vengo!!”
“De
acuerdo!!”
“Todavía
no puedo creer!”
“Cómo lo
lograste? Te dejan salir?”
“Hice
planes con una compañera; dijimos a mi mamá que vamos a su casa en el
campo para el fin de semana. Casi no me permitió. No le
aguanto! Piensas que todo debe ser exactamente como lo quiera.
Momentito!!”
“De dónde
obtuviste el dinero para la entrada? Te lo dio tú mamá?”
“Qué va!
Me dio dinero como… dos veces. Ni puedo pedirle dos dólares para comprar
lápiz de labios. Sólo quiere ahorrar para su maldita casa en el campo.
Fantástico. Siempre que no piense que me mudo allí con ella!”
“Entonces,
de dónde ganaste el dinero?”
“Lo gané.
No importa. Lo pedí a unas buenas personas. Es bastante para la entrada
y una fiesta.”
“Increíble!
Cuándo vienes?”
“La
mañana del 28. A las 10:50 creo. Te mando un mensaje desde el tren, y
entonces podemos organizar todo.”
“Bueno.
Te espero. Sin duda voy a recogerte. Buenas noches!!”
“Buenas
noches, Gatita.”
Mensaje 21
No lo creo! Ella viene! Lana me escribió
anoche, cuando ya me he acostado… No lo puedo creer! Viene y le voy a decir
todo. Todo. No importa como se ve. Me da igual. La amo. Lo imprescindible es que
nos veamos. Estaremos juntas… es todo lo que importa ahora. Quiero estar con
Lana. No me importa si todo el mundo está en contra de mí… con tal que no me
rechace… No podría vivir si me diga que no quiere hablarme más. Sencillamente no
podría vivir. Me cortaría las muñecas…
Mensaje 22
“Ella viene! Ella viene! Lo puedes creer?!” grito en el teléfono.
OK. Tal vez no fue buena idea llamar a Kristina a las 9 de la mañana en un
sábado…
“Qué bueno! …me podrías llamar más temprano??” gruñe Kristina.
“Uy… lo siento. No estaba pensando.”
“Como siempre,” rió con somnolencia. “Pues, dime lo que pasó entonces.”
“Lana viene por la mañana del día 28. Obtuvo algún dinero para la entrada y
otras cosas, y dijo a su mamá que va a quedarse en la casa de su amiga. Es
increíble. No lo creo. Estoy tan feliz!”
“Me alegre que estés feliz. Ahora puedes echarle un vistazo. Qué vas a hacer si
no te gusta?” preguntó Kris, ahora despierta.
“No sé… No me importa mucho como se ve… Me gusta de cualquier manera,” dije sin
pensar.
De
verdad me da igual como se ve, hasta si es bizca, lisiada, y jorobada. No me
importa, le voy a amar de todas maneras…
“Le va a decir?”
“No sé… me asusta un poco.”
“Pues, como tú quieras, pero yo pienso que debes decirle lo todo. Vas a sentirte
mejor. Entonces no vas a perderte en todos los “peros.” Todo va a hacerse
clarísimo. De veras pienso que debes decírselo.”
“No sé… Vamos a ver. Quizás le voy a decir.”
Mensaje 23
Aquí estamos, la mañana del 28. No podía dormirme
toda la noche. Sigo pensando en Lana. No puedo creer que por fin vayamos a
encontrarnos hoy. Por fin va a pasar! Toda la noche pensaba en qué boy a llevar,
cómo me voy a maquillar, cómo me voy a arreglar el pelo. Creo que todo salió
bastante bien… Pero, qué si no le guste yo? Qué si tenga un novio, y él venga
también? No! No puedo soportar pensar en esto! Me asusta… Cuándo me envía el
próximo mensaje?
“Qué bueno! Voy a estar en la estación en casi dos horas.” Es como si me leyó
los pensamientos y contestó en seguida.
Dios mío! Sólo quedan dos horas! Por fin voy a verla!
“Oye! Cuándo llegas exactamente, y dónde vamos a reunirnos?” Casi estoy en
llamas con impaciencia, felicidad, y ansia. Escribo el mensaje siguiente con
manos temblando.
“El tren llega
a los 10:50, reunámonos en el andén. Busca el andén de llegadas de Stari Luk, y
espera allí. OK?”
“OK. Como
eres?”
“Pelo largo,
castaño claro, mido casi 175 cm. Llevo una chaqueta azul oscura con forro, y
jeans negros con parches. Y tú?”
Basado en lo
que dice, ella es muy linda! Me muero de ganas conocerle!
“Pelo castaño
claro hasta los hombros, 165cm de altura. Llevo un abrigo a la rodilla y jeans
grises con rasgones.
“Chévere. No
llegues tarde!”
De ninguna
manera voy a llegar tarde! Casi ya corro allí! Casi vuelo yo! A toda velocidad
para acariciar a Lana, mi Lana…
Mensaje 24
Cinco minutos hasta que el tren llega.
Es como el tiempo se para! No puedo esperar más! Nadie entiende… Hay gente
corriendo de acá para allá el andén; ellos no tiene ninguna idea, no les
importa que en pocos momentitos el encuentro más importante de mi vida va
pasar. Voy a encontrarme con mi amada… De un momento a otro…
No creo que suceda! El tren está tan
cerca ahora, casi está aquí. Ay por favor, espero que no pase nada. Qué pasa si
el tren se parara, y no alcanzara la estación? Qué pasa si no me llevara mi
Lana? Me da igual, yo caminaré al tren y subiré por la ventana… Pues, qué es
esto? Por qué se parará un tren unos metros del andén? Dios mío, que imbécil
soy… Está aquí. Ahora todos los pasajeros van a bajarse… y ella. Ya se baja
ella! Por fin le voy a ver! Ay, el corazón está palpitando en mi pecho, me va a
saltar del pecho! Mis manos temblan . De verdad me voy a morir de ansia. Me voy
a morir aquí en el andén. Y nunca voy a ver a Lana…
Los pasajeros empiezan bajarse uno por
uno. Niños, abuelitos, una familia… pero no ella. Entonces creo que noto a una
rubia… no! No es Lana, ella lleva una falda. Dónde está Lana?! Unas de las
últimas personas que bajan del tren es una chica mona. Lleva casi nada con ella,
sólo una mochila. Una rubia alta en una chaqueta azul y pantalones con parches…
No puede ser…o sí? Es Lana? Ella pisa en el andén y empieza a buscar a alguien.
Tiene una mirada fija, casi rapaz. Me ve, piensa por casi 10 segundos y me
alcanza, y me pregunta:
“Eres Jane?”
Sí! Sí sí sí! Es ella, es Lana!
“Sip, y tú eres Lana?” dije con voz
ronca, sin poder quitar mis ojos de ella.
Ella es tan dulce…
“Por fin nos encontramos.” Lana sonríe
y me abraza.
En este momento, me siento que mi
corazón haya dejado de latir, que el mundo entero se haya parado. Ya no hay ni
ruido, ni estrépito de voces alrededor de me, todo el ajetreo de la estación ha
desaparecido, hasta los trenes están desaparecidos. Sólo hay yo y Lana. Tiene
manos tan suaves y fuertes. Fuerza y debilidad. Mi mezcla favorita. Podría
quedarme de pie aquí para siempre, acariciándole con todo mi cuerpo, relajada,
con Lana. Ay, que me muera en su abrazo…
“Bueno, adónde vamos?” Lana preguntó
felizmente, siguiendo mirarme.
Todo lo bueno se acaba rápidamente.
Nuestro abrazo no duró bastante tiempo. Qué lástima…
“Adónde quieres ir?
Tenemos más que suficiente tiempo. Podemos andar por Moscú, ir a un café, o a mi
casa. Mis padres tienen que trabajar a altas horas de la noche hoy. No hay nadie
en la casa.” No sé por qué eso me escapó.
Quería mucho que Lana
viera mi apartamento. No sé por qué.
“Pues, he visto a Moscow.
Mi madre y yo fuimos en unas visitas turísticas unas veces. Es una ciudad buena,
nada excepcional. Stary Luki es mucho mejor. Tenemos verdadera naturaleza allí,
verdadero césped, árboles vivos. No como aquí. Todo aquí es tan artificial.
Plástico… Lo siento… Vámonos a pasar el tiempo en otra parte por un rato, y
entonces ir a su apartamento. Quiero ver mucho donde vives.” Lana sonrió dulce.
Sus ojos brillaron
sigilosos. Si sólo supiera lo que significó.
“Vamos!” dije. Como
siempre, no podía resistir a Lana.
Mensaje 25
Sentamos en un café acogedor, comiendo helado. No puedo
quitar mis ojos de ella. Su pelo es tan suave, oh, como quiero pasar los dedos
por el pelo… Tiene labios tan sensuales. Lana no es ni un poco como yo, ella no
es ni callada ni reservada. Ella es enérgica, osada, se sabe en seguida que
siempre obtiene lo que quiera. No tengo miedo de nada con Lana. Descubrí que
juega los deportes, y le encanta esquiar. Siempre saqué C’s en la educación
física. No puedo hacer ni una flexión de brazos.
“Eres exactamente como yo me imaginaba,” Lana
anuncia.
“De verdad?” me ruborizo. Me ruborizo mucho,
tal vez demasiado. “Tú no eres como me imaginaba.”
“Como me imaginabas?” pregunta, de repente
mirándome en los ojos. No puedo apartar la mirada, es como me ha hipnotizado.
Lana, hazme lo que quieras. “Qué piensas de mi, la versión original?”
“Eres muy bonita, de verdad.”
Mientras que no sabe, mientras que no sabe…
“Pienso que eres muy bonita también.” Lana
sonríe.
Su sonrisa me lanza un hechizo, me siento
preparado para hacer cualquier cosa por el bien de esa sonrisa… Hay una pausa
larga. Nos miramos sin decir una palabra.
“Pues, cuándo empieza?” Lana pregunta,
rompiendo el silencio.
“A las nueve, pero debemos llegar más temprano…
Ya tenemos mucho tiempo. No puedo esperar a ver a t.A.T.u. con su nuevo disco!
Tengo que obtener el autógrafo de Lena, y ver si puedo sacar una foto con ella…”
“Sip,” masculló, como si estaba ensimismada.
“Vamos a conocerles. De alguna manera…”
“Todavía no sé, pero les voy a conocer. Ya no
me conoces bien. No vine aquí en vano.” Lana sonrió tímidamente.
No tenía ninguna duda entonces – ella les va a
conocer.
“Te apetece ir a tu apartamento?” Preguntó
Lana, levantándose de la mesa.
“Por supuesto,” dije, y mi corazón apretó tan
dulce.
Mensaje 26
Ahora estamos en
mi apartamento. No están nada mal. Nadie está aquí. Está silencioso – perfecto.
Vamos a mi cuarto. Las paredes están cubiertas de carteles de t.A.T.u.
“Qué bonita
habitación… tienes muchos carteles, aunque yo tengo más.” Lena ríe.
“Vuelven loca a
mi mamá. Opina que t.A.T.u. son pervertidas obscenas. Ni siquiera le conté del
concierto. Me encerraría en esposas y atarme con correa al calentador. Le voy a
llamar desde el club una vez que llegamos. Quiere que me case cuanto antes, y
piensa que t.A.T.u. me impide, como de repente voy a hacerme lesbiana… pues, es
su problema.” dije, y crucé las piernas sentada en la cama.
“Los míos no las
pueden soportar tampoco, pero ella sólo piensa en esa maldita casa… Pero, bueno…
te has convertido en lesbiana?” preguntó Lana, sonriendo misteriosamente,
estirándose en la cama.
“Claro que no,”
mentí, y yací al lado de ella.
Ella es tan
cerca. Siento su cuerpo. Puede que me enloquezca, si ya no me he enloquecido…
“Nunca has
estado con una chica?” Lana preguntó de modo inesperado. Se vuelve hacia mí.
“No, nunca. Tú?”
“No yo tampoco…
te gustaría estar con una chica?”
Mi cara está
junta a suya. Puedo sentir sus respiraciones. Sus labios están tan cercas. De
repente mi boca está seca. Hay un silencio molesto. El silencio es tan denso con
tensión que mis oídos empiezan a zumbar. Tal vez porque sus labios están tan
cerca. Miro en sus ojos verdes, y por una segunda me parecen locos. Miro a sus
labios de fresas y, por una segunda, me parece que quieren tocar míos. Mi vista
empieza a oscurecerse… Pero no, no se oscurece. Mi alrededor se hace el color de
fresas, el mismo color que sus labios… No… no puedo. No es bien. Todavía no. Nos
apartamos a la vez. Me levanto y pongo el hervidor en la estufa. Necesito
mantener la calma…
Mensaje 27
Lana quería
relajarse. Le dirigí a la habitación de huéspedes. Está cansada. Quién no
estaría cansado después de un viaje tan largo? Tenemos toda la noche para pasar
el tiempo… Quizás debo descansarme también… Aunque probablemente no podría
dormir…Estoy completamente confundida. No sé qué pensar. No sé qué sentir… Todo
está mal. Kris me dijo que debería confesar lo todo a Lana, que me sentiría
mejor. O eso, o todo se acaba, y no me torturo más con estas esperanzas
inútiles, o… No sé. No sé nada. Estoy tan confundida… Quizás Kris tiene razón…
Hace tan frío
y duro afuera. Cae más nieve. .. Por qué está el cielo tan gris? Por qué es tan
indiferente e injusto el mundo? No hay derecho. No es justo. Es todo lo que
puedo hacer ahora, repetir esas palabras tontas: no es justo. Tan tanto como la
nieve gris que sigue cayendo afuera… Sólo puedo hablar… realmente no puedo
hacer nada. No soy Lana. Ella sin duda haría lo que quiera, haría más que
murmurar “no es justo.” Me siento aquí al lado del alféizar, escuchando a “Show
Me Love.” Nieva y quiero llorar… Tenía razón. Debo dormirme por un rato.
Entonces tal vez podría olvidar todas estas estupideces por un rato…tal vez…
Sólo necesito acostarme y cerrar los ojos… y va a pasar… si sólo por un minuto…
Mensaje 28
“Está aquí. Lana está en mi apartamento… durmiendo. Está molida y decidí dejarle
descansar un poco,” dije, sentada en el sofá de Kris. Ya que no podía dormirme,
fui a la casa de Kristina.
“Pareces tan deprimida. Es Lana muy desagradable? O no le gustas?” preguntó,
bebiendo el té.
“No, me gusta ella mucho. Es bien bonita… Y creo que le gusto también,” le digo
con una voz fija.
“Cuál es el problema entonces? Qué te pasa?” Kris me miró preocupada.
Qué me pasa? Si yo sepa lo que me pasa… Estoy tan confundida…
“No sé. Ya no sé nada… Kristina, qué debo hacer? Estoy confundida…” le digo y
coloqué la cabeza en su hombro.
Si ella no entiende, quién pueda?
“Solamente estás agotada… mira, todo sale bien. Por fin, te encontraste con
lana, y hoy van a pasar toda la noche divirtiéndose juntas, y vas a ver a tu
banda favorita. Qué pueda ser incorrecto? No puede mejorar!” Kristina me abraza.
“No sé,” yo digo por milésima vez, y añade en una voz baja: “Casi le besé…”
“Qué? Y qué hizo ella? Creo que perdí algo.” Kristina se movió a un lado y me
miró en los ojos directamente. “Por qué no me dijiste esto al principio? Espera,
se besaron o no? Le confesó? Te dijo que te vayas a la mierda? Pelearon? Qué
pasó? Se acostaron juntas? Y no me dijiste?!” Kristina disparó esta lista de
preguntas como una metralleta. No podía meter baza.
Por una segunda, pensé que sus ojos iban a salir de pronto de su cabeza. La
expresión en su cara se cambiaba de sorpresa a una rabia loca porque no le he
dicho del beso para empezar. Pero no hubo nada que contar… Como se puede
inventar tonterías completas tan rápidamente? Mi Kristina debe escribir novelas.
Así empiezan cuentos de viejas…
“Ay, cállate ya! Para qué inventas esas cosas?” Le interrumpí su flujo de ideas.
“Déjame decirte, nada pasó! No nos acostamos juntas! Te has vuelto
completamente loca?!”
“Me
he vuelto loca?” Kristina aulló, ofendida. “Primero, dices que besaste a Lana y
entonces dices que nada pasó! Y yo me he vuelto loca?”
“No dije que le besara. Dije que casi le besara!” tartamudeé, tratando de
resolver qué pasa con Kris.
Tenía la vista fija en el suelo por un rato. Dios mío, es tan difícil hacerse
comprender?
“Ay, no te vuelvas loca. Por qué no dijiste eso al principio,” dijo Kristina
fastidiada.
No lo dije?! Maldito…
“Por qué “casi”?”
“Pues, porque,” empecé en una voz triste, colocando mi cabeza en su hombro de
nuevo, “tenía miedo… por unas segundas me sentía que iba a enloquecerme… no sé
qué me pasó… No puedo decir lo que pasó exactamente, estaba confusa…”
“Pues, trate de explicarme. De verdad no lo entiendo… Qué les pasó allí? Quiero
saber! Quiero decir, somos mejores amigas… incluso si dices puras pendejadas y
un poquito loca,” Kristina sonrió.
Qué haría sin ella?
“Sentábamos en la cama y hablábamos… de lesbianas o algo… así empezó… y entonces
vi a sus labios tan cerca de míos, sus ojos tan cerca… es decir, básicamente, de
alguna manera… Fue muy difícil aunar esfuerzos y alejarme…”
“Y qué hizo Lana?” Kris preguntó en serio.
“Pensaba que ella lo quería también… que también quería besarme… No entiendo
nada… quizás lo imagino…”
“Ay, idiota! Tiene que mirar fijamente para encontrar una persona tan idiota
como tú! Te has vuelto loca? No te habría rechazado! No lo entiendes?! Le gustas
también! Estabas justo al lado de ella, como dos guisantes en una misma vaina y
no podía tomar el próximo paso. Se suponía que yo arreglar lo todo para ti?! Tal
vez debo comprar flores para que puedas darlos a Lana y escribir una carta que
le confesa todo?! Vete, regresa a tu apartamento. Qué pasa si se despierta y no
estás? Piensa en lo que dije. Si no le confiesas hoy, entonces vas a
arrepentirte de eso para el resto de tu vida.
Mensaje 29
Está tan frío y oscuro aquí. Al verlo
no pensaría que es un club. Es que hay bastante oscuridad aquí. Incluso si es un
club. Y me vestí en este top pequeñito. Hace tan frío aquí. Deseo que Lana me
caliente…
No hay nada mal en ensoñar un poco…
Espero que me caliente cuando el concierto empieza…
Lana no me deja pensar bien. Ella me
toma por la mano y me lleva más lejos en el club, hasta el escenario. “La fiesta
está aquí. He estado en casa demasiado largo. Esto va a ser demasiado!” ella
promesa. Y le creo. La chispa de sus ojos brilla demasiado brillantemente. Sus
labios son demasiado rojos. Sus palmas tienen mucho calor. Todo no es tan
inocente… Le creo.
Abrimos camino hasta el escenario
donde montones de fans ya han juntado… No puedo creerlo! Estoy aquí y con
Lana!!! O, he esperado mucho tiempo para hacer esto… No, no importa que pase,
esto va a ser increíble! Tocan remixes de canciones de t.A.T.u. a todo volumen,
y gente corretea por todas partes. Miro hacia arriba; la zona VIP está en el
segundo piso, y está atestado de personas, probablemente más que todo el resto
del club…Deseo que vaya allí… Me pregunto qué tiene que hacer para ir allí? Toda
esa gente no puede ser amigos de Julia y Elena. Qué suertes son…parece que tiene
que tener una pulsera amarillo para entrar, qué original…salvo no me molestaría
tener una. Hay instrumentos en el escenario y hay imágenes de Julia y Lena en
los televisores plasma sobre el escenario… Me pregunto dónde estarán…
“Vámonos a tomar algo,” Lana dice.
“Cómo no!” digo, y nos dirigimos hacia
el bar. Lana nos compra cócteles y entonces regresamos al escenario. Gente sigue
subiendo y bajando las escaleras de la zona VIP. Si sólo podría entrar…
Miro hacia arriba y veo a Lena Katina
andando por el segundo piso. Qué bella es! Lleva pantalones capri, una blusa
negra, y una chaqueta gris. Se ve muy bien. Siempre se ve elegante, y tiene una
sonrisa divina. Espero que yo sea más como ella… Hace seis meses que hasta me
teñí el pelo de rojo, pero mi pelo no es tan bonito como el suyo. Mi pelo es
liso. Entonces en el verano tenía que teñirlo de nuevo el color original de un
castaño oscuro…A Lana le gusta más Julia… tal vez porque son tan parecidas?
Probablemente que sí…
“No cabe duda que vayamos a quedar con
esas chicas” dice Lana, y agotó su cóctel. “Julia es tan increíble! Y vamos a
hacerlo… tan pronto como el concierto se acaba…”
Sonrío silenciosamente de acuerdo.
Cómo es posible no creer a Lana? Cómo se puede desconfiar de sus labios?
Estoy de acuerdo con ella, estoy lista para hacer cualquier cosa.
Julia Volkova corre delante de
nosotras. Probablemente por la enésima vez. Da a alguien entradas para la zona
VIP. Ay Dios, cómo quiero entrar! Pero no importa mucho… Nada me importa ahora.
Lo importa es que Lana esté a mi lado. Tan cerca, y al mismo tiempo tan lejos.
Me encanta cómo mira a Julia. Creo que si pudiera, Lana le consumiría. … Le da
lo mismo a Julia… pero no a mí. Cómo quiero que Lana me mire así… Pero da lo
mismo a Lana.
Muchachos y
muchachas, fans como nosotras, intercambian fotos y revistas con artículos sobre
t.A.T.u. Lana y yo compramos unas fotos – yo compro cuatro de Elena, y Lana
compra cuatro de Julia; compramos una para compartir, una vieja de un concierto
en St. Petersburg. Genial!
De repente mi
celular sonó. Qué momento inoportuno… ah, es mi mamá. Qué bien…qué voy a hacer
ahora? Respiro profundo y lo contesto.
“Y dónde estás
tú? Sabes qué hora es? Por qué no me dijiste que te saliste?! He llamado
a todo el mundo buscando por ti. Dónde estás?!”
Está furiosa.
Se va a volver loca cuando descubre que donde estoy. Me pregunto si voy a
necesitar a llamar una ambulancia…
“En Gaudi,”
digo, después de una pausa.
“Dónde?” le
oigo preguntar de nuevo en tono cada vez más fastidiado. No me siento normal…
“En el concierto de t.A.T.u.,” le digo, mi voz bajó. Me va
a matar.
“Qué? El concierto de esas lesbianas? De dónde
sacaste el dinero? Con quién estás? Con el tipo de pervertidos como tú?! Has
decidido hacer una orgía? No habría justicia para esas golfas! No puedo creer
que se les permitan seguir! Y mi única hija sigue en sus pasos. Destrozan
nuestros hijos! Ven a casa ahora mismo, me oyes?!”
Caramba. Es rabiosa. Me va a matar sin duda ahora.
Pero tal vez aun necesita una ambulancia… quizás debo llamar a 911 por si
acaso…ya que no me voy. Me divierto. Qué se agobia con su enfado!
“No regreso a casa,” yo declaro.
“Entonces no te molestes en venir a casa nunca jamás!!
Tu padre quiere hablar contigo ahora!”
Pero no voy a esperar para mi papá descolgar el teléfono y
gritarme más. Apago el teléfono. Ayy…me regañaron bien. No puedo soportar
mirarles, y oírles es aún peor. No puedo regresar ahora. Eso no me hace daño. Es
mejor así. Nos vemos luego mamá y papá!
Mensaje 30
Ya son las 10 y
el concierto aún no ha empezado. t.A.T.u. todavía hacen entrevistas, algunas
personas corren de acá para allá, suben y bajan las escaleras. Todos se
divierten. Yo también, probablemente… Todo está bien. De verdad, todo está bien.
Estamos en la fiesta del estreno del nuevo CD de t.A.T.u., Lana está a mi lado…
Solo quiero que empiece pronto…
Lana me deja al
lado de la plataforma, y va a comprar más cócteles. Llegan más y más gente, y
las chicas de t.A.T.u. corretean en la zona VIP… Un hombre se aparece y me da
una copa de champán. Al mismo instante, Lana regresa con los cócteles. Le sirve
a Lana una copa también, y lo mezclamos con los cócteles… La cabeza me da
vueltas, y me apoyo en Lana. Todo está genial. Solo deseo que empiece…
“Señorita, no puede quedarse de pie?” Lana bromea y me abraza. Qué bien...
Mensaje 31
Ha pasado probablemente una media hora. El concierto ya no
ha empezado. Estoy en camino al baño. Hace tan frío allí! Podrían haber puesto
un calentador en el baño o algo. Todos ya se han emborrachado. Las bebidas
gratis fluyen libremente en la zona VIP. Los que no beben por arriba, traen las
bebidas a la planta baja. Todos se divierten mucho – tanto que algunos ya se
sienten mareados. Hay una chica en el baño vomitando en el inodoro. Por qué
beben demasiado?! Entiendo que las bebidas son gratis y todo esto… pero aun
así…no venimos aquí para beber, venimos para ver a t.A.T.u. Pero quién
sabe…Apenas yo puedo estar de pie. Tambaleándome, me cuesta mucho abrir la
puerta de un cubículo, y usar la pared para sentarme…
Mensaje 32
Por fin!! Empieza!! Lo
hicimos! Estoy muy emocionada. Un hombre entra al tablado y da un discurso. Y
entonces están en el tablado! La música suena muy fuerte, todos están
encantados, las chicas son increíbles! Esto es tan irreal! Tengo mucho calor.
Cantamos todas las canciones junto a las chicas. Aprendí todas las letras en una
semana. Qué increíble! Lana me abraza… Ahora comienzan a cantar “All The Things
She Said.”
“Esto es estupendo!” Lana
habla a mi oído.
“Sí!” digo.
Siento su aliento en mi
cuello. Siente tan bien… como estoy en una niebla. Bailamos a la música, y mi
corazón late al ritmo de la música. Esto es todo lo que necesito. Solo necesito
esto. Nada más.
El primer verso de “All The
Things She Said.” Es
terriblemente conocido. Mi corazón se puso a latir más rápido, mis dedos
tamborilean, mis labios están inquietos. Cuántas noches escuchaba a esta
canción, rebobinándola repetidas veces. Cuántas veces lloraba cuando escuchaba a
las letras? La cinta es completamente agotado ahora. Ay, la cabeza me da
vueltas… hace… tan calor… ella…. está tan cerca… Puedo sentir el calor de su
cuerpo… todo lo que dijo…
Vuelvo hacia Lana… no puedo
continuar así… Ya no lo puedo hacer… su cara está tan cerca… no hay nadie más
aquí… solo hay Lana, yo, y la música… sus labios están tan cercas… todo se ha
convertido en un rojo de fresas… me mira en los ojos… sus ojos tocan a los míos…
Pongo mis brazos alrededor de ella, y ella me abraza… me fallan las piernas…No
puedo sentir nada. Sólo el sabor de fresas, el sabor de sus labios de fresas… Le
pertenezco ahora, y ella me pertenece. Ahora somos un ser… y no hay nadie más,
nadie… y no necesitamos a nadie más… al carajo con los demás. Al carajo con
todo! Me alejo de Lana y le digo en voz baja “Te amo.” Lana me abraza y me besa
otra vez. Me enloquezco… todas las cosas que dijo… llenan mi mente.
Hace cuanto que he esperado
este momento! Ahora estaremos juntas. Para siempre. Nadie nos puede separar…
Escuchamos al resto del concierto con los brazos alrededor de nosotros. Nunca me
he sentido tan bien con otra persona. Una botella de vino apareció de la nada y
lo bebimos con unos otros fans. Podríamos conocerlos, pues por lo menos yo lo
habría hecho antes. Pero eso es el pasado. Ahora no necesito a nadie salvo Lana.
Me acerco a ella para que no me caiga. Me da vueltas la cabeza por las bebidas y
casi no puedo estar de pie. Cierro los ojos y me arrimo a ella. Lana huele tan
estupendo… me vuelve loco… cada vez más… t.A.T.u. acaba su concierto sin darme
cuenta. Se duró menos que una hora. Pero a quién importa…ya no me importa.
“Casi no puedes estar de pie,” dice Lana, que no es más
sobria que yo. “Te traigo al baño para que puedas quitarte la borrachera..”
Regresamos más o menos sobrias. Quedamos de pie y besamos
en medio de la sala de conciertos. Los guardias de seguridad nos echan miradas
sucias. Un chico casi se rompió el cuello cuando nos pasó. Pero no nos importa.
Por fin estamos juntas. Al carajo con todo lo demás…
“Hace unas horas mi mamá me llamó y me dijo que nunca
regresara a casa. Lo crees?” le digo con una sonrisa. De verdad no me importa.
Ya no me importa nada. Salvo Lana.
“No te preocupes. Algo va a ocurrirnos. Encontraremos un
lugar en que podemos vivir. Todo va a estar bien.” dice Lana. Me sonríe. Me
siento tan bien…
“No estoy preocupada.” digo y beso a mi chiquita.
Ella es mía ahora. Toda mía, de su cabeza a sus pies. Para
siempre.
“Y ahora tenemos que buscar las chicas de t.A.T.u.” dice
Lana, ya al grano…
“Vale, ahí vamos” estoy de acuerdo. Todavía no tengo la
menor idea como ella piensa lograr esto. Pero no le puedo negar…
Lana me besa de nuevo. Nuestros besos duran por horas, no
puedo dejar de besarle. No puedo vivir sin Lana. No puedo vivir sin sus labios
de fresas. De repente vemos al Ed, el hombre que nos trajo el champán.
“Oye, chicas! Puedo conseguirles dos entradas para la zona
de VIP, si quisieran.” sonríe y se tambalea.
“Cómo?” pregunto, desconfío de él. Y de verdad quiero
saber.
“Tal cual, me gustan ellas. Vamos a resolverlo…” Ed murmura
algo borracho, y no estoy segura que vaya a regresar con las entradas. Pues, si
quisiera hacerlo…
“Ándale pues, tráenoslas, y lo averiguamos.” Lana dice,
sonriendo. Entonces me abraza expresivo.
Ed tropeza con las escaleras. “Todo va a estar
completamente maravilloso, cuenten conmigo.” dice Lana, reforzando mi fe con
otro beso. Cómo podría negarle?
Mensaje 33
“Empecemos a
buscar a Julia y Elena,” dice Lana tan pronto como estamos en la zona VIP.
Hay unas
celebridades vagando. Serioga Lazarev nos pasa andando, parece que está perdido.
Probablemente decidió andar entre la gente para sentirse una estrella otra vez.
Personalmente, yo no veo su grandeza. Y entonces hay periodistas, periodistas, y
más periodistas. Vanya Shapovalov está sentado en un sofá de dos plazas en el
rincón con un público pequeño a su alrededor. Mmm-mmm… interesante! Tengo que
convencer a Lana que hablamos con él después de que encontramos a Julia y Elena.
No es desarrapado.
De repente Lana
me tira a un lugar oscuro, tirando de mi brazo.
“Mira, mira!’
dice en un susurro.
“Mirar adónde?
Qué?” miro al derecho y a la izquierda.
“Las chicas de
t.A.T.u.! Julia y Elena!” Lena casi está gritando. Miro en la dirección de Lana
señala. Y es la verdad – allí están! Ed ya está sentando a lado de ellas,
después de desaparecerse sólo minutos después de traernos las entradas.
“Dios mío! Mira,
Ed está allí con ellas!” casi no puedo creerlo.
“Perfecto. Él
nos puede introducir a ellas. Ningún problema, todo está bien.” Lana sonríe,
tirándome hacia ellas.
Mensaje 34
Ellas son tan increíbles. No puedo creer que sean
tan simpáticas! Estamos de pie, tomando champán. Yo, Lana, Elena, y Julia – es
increíble! Después de Ed nos introdució a las chicas, Lana tomó el control. Como
siempre…Estamos de pie y riendo. Ed cuenta una historia muy chistosa sobre cómo
conoció a Julia. No puedo creer que todo esto pasa, que no es un sueño. Estamos
de pie en un abrazo.
“Crees que hoy es el primer día que Jane y yo encontramos
cara a cara? Antes, sólo nos enviábamos mensajes,” Lana dice a Julia. Lana ya no
le mira en admiración. Ahora Lana me mira… porque es mía. Es mía, y soy suya. Y
esto es la alegría más grande de mi vida.
“Chévere,” dice Julia. “Entonces, todavía están en la
escuela?”
“Sí.” Contesto.
“Y vivimos muy lejos el uno al otro,” Lana añade
tristemente.
De repente me doy cuenta que nuestro cuento de hadas está
al punto de acabar mañana cuando Lana sube su tren y regresa a Stary Luk. Y
estaré estancada aquí en Moscow. Con mis padres, que me van a castigar por el
resto de mi vida. Nunca veremos otra vez. Nunca jamás. No puedo dejar que eso
pasa.
“Y también mis padres me han dicho que nunca regresara a
casa jamás,” digo, mi voz completamente sin vida.
“Oh, no quieren eso. Estoy segura que tus padres te acojan
a casa otra vez con mucho cariño mañana – no, hasta hoy. Sólo están preocupados
de ti. Quieren que seas feliz,” Lena me dice.
Ella es tan inteligente y sensata. Y muy simpática… Tal vez
ayudará a Lana y yo…
“Quizás quieren que yo sea feliz, pero lo dudo mucho, y al
fin, me van a hacer muy infeliz. Hoy Lana y yo no tenemos ninguna parte para
quedarnos, y mañana…mañana ella tiene que irse y nunca vamos a vernos otra vez,”
casi empiezo a llorar.
Lana me abraza más fuerte. Me siento que ella
verdaderamente lo entiende también: hoy es nuestro primero y último día.
“Qué debemos hacer?” les preguntamos.
“Pues ahora la fiesta se muda al restaurante 21st Floor.
Por qué no nos acompañan?” Elena ofrece. No les negamos. Cómo podríamos
negarles?
Mensaje 35
Lo que me pasa hoy es como un sueño. Como un sueño mágico…
Si alguien me dijo ayer que iría a fiestas con t.A.T.u. en restaurantes élites,
nunca lo había creído. Habría dicho que estaba loco. Pero ahora yo soy la que me
he vuelto loca. Si alguien me dijo ayer que Lana y yo estaríamos juntas, no le
creería por el mundo entero. Le diría que está chalado. Pero ahora nosotras
somos las que están chaladas. Los dos de nosotras. Juntas…
Estamos sentado a una mesa con Elena y Julia, charlando.
Increíble!
“Pues necesito regresar a Mosco de algún modo u otro,” Lana
dice, pensando con su vaso de vino rojo en su mano.
“Sin duda,” dice Julia.
“Pero no sé dónde me voy a quedar. Jane ahora está sin
techo,” Lana dice muy pensativa.
“Sip…mis padres serán muy ‘encantados’ al saber las
noticias,” añado. Y de verdad, dónde vamos a vivir? Además, mi propia madre no
quiere que yo viva en casa. Claro que no puedo traer a Lana allí también.
Completamente estancada…
“Regresen, y encontraremos una solución… tal vez…quizás
podemos ofrecerles un trabajo o algo. Quizás pueden ser guardas de los trajes o
un tipo de ayudantes!” ríe Julia.
Si tan sólo fuera la verdad. Si tan sólo…Sentamos con las
chicas por casi una hora y media, y entonces nos separamos silenciosamente.
Elena alcanza con su ex-compañera y otros amigos, y Julia se va, probablemente
para fumar. Vagamos por el restaurante. Hay tantas personas interesantes aquí.
Probablemente más que estaban en Gaudi. Sencillamente no puedo creer la suerte
que tengo; Lana y yo estamos juntas, nos amamos, y vamos a trabajar por t.A.T.u.
Nadie podrá a separarnos…
Nos cogemos la mano y andamos por el restaurante. De
repente, Lana empieza a llevarme a alguna parte otra vez. Adónde esta vez? La
cabeza me da vueltas por las bebidas interminables, y veo todo borroso.
“Mira, Mitrofanov está por allí. Vámonos a sacar una foto
con él, sería chévere,” dice Lana.
“Si, chévere,” digo, y nos encaminamos a él, tratando de
quedarnos de pie en el camino.
“Hola!” Lana dice a Mitrofanov en una manera profesional.
Estoy de pie, sonriendo con todo de mis 32 dientes. Probablemente no debía beber
tanto. Y bueno. Es demasiado tarde ahora. Trato de no caerme…
“Sacamos una foto con Usted?” Lana pregunta, dándome un
codazo en las costillas.
“Sí-sí-sí!” añado, tratando de encontrar la cámara en mi
bolso.
De verdad, no debía beber tanto. La cámara se me va a
caer…o me imagina que puedo usar la cámara de mi celular. Pero no saldría tan
bien… quiero una foto buena…de dónde vino esta cámara? Ohhhh sí, lo traje
conmigo de casa. Es mi cámara… Caray! Cómo me he hecho tan borracha?
Doy la cámara a alguien y poso con Lana y Mitrofanov.
Alguien nos saca la foto y me huyo. Lana quiere quedarse y decir algo, pero
entonces vemos que Ed se acerca. Nos reconoce y empieza a saludarnos con la
mano. Por qué no festejar con él también? Podemos hacer lo que queramos esta
noche.
“Veremos?” Lana pregunta.
“Sí, vamos,” digo en seguida, estoy de acuerdo tan pronto
como puedo en mi condición. No es justo. Bebí tanto como Lana, tal vez menos, y
ella está casi sobria. En cualquier caso, no es tambaleante.
Lana me coge la mano, y nos encaminamos hacia nuestro nuevo
conocido. Ah, buena cosa que no olvidé la cámara. Estoy al colmo esta noche…
Mensaje 36
Él es divertidísimo. Me gusta
el ambiente aquí cada vez más.
Entonces el celular de Lana
suena. Nosotras dos sobresaltamos. Quién será a estas horas? Lana hurga en su
bolso por su celular, palideciendo más y más con cada segundo.
“Es mi mamá. Seguro que es
ella,” mi chiquita habla entre dientes. Me pongo tensa, también. “Lo encontré!
No es ella! Qué es esto? No sé este número,” Lana exhala.
Es Kristina. Quién más puede
ser? Le di el número de Lana. No es bueno asustar a una persona así. Ah, sí,
olvidé – apagué mi celular. Es probable que mi mamá le llama a ella también. Y
no le dije nada… de repente estallo en carcajadas, y no puedo dejar. Todo parece
divertidísimo!
“Buuueeeeno!” digo entre las
risas.
“Pues hola, señorita. Has
apagado el celular?” Kristina pregunta con somnolencia.
Qué pobrecita. No puede
dormir por mi. Caray, me olvidé que prometió llamarle desde el club.
“Yo? Ah, es tan divertido
aquí!”
Por qué bebí más con Ed?!
“Ahh, obvio que te diviertes…
pues, no quiero interrumpirte… pero dime, cómo pasa con Lana?”
“Fantástico! Estamos… le amo,
y me ama,” es un desafío conectar las palabras.
“Estoy alegre para ti…
cuídate, me oyes? Y llámame mañana,” suena un poco preocupada. Tal vez le
agobio.
“No te preocupes. Seré una
niña buena. Luego,” prometo, y en el fondo de mi alma sé que no voy a ser una
niña buena. Y por qué bebí tanto? Cuelgo y caigo a Ed.
“Estás borracha!” ríe él.
“No! Estoy totalmente… y
completamente… sobria…” digo con voz ofendida, y cuelgo su cuello. Es tan
gracioso! De verdad, es…
“Chica borracha, chica
borracha!” Lana ríe.
“Por qué ríen? Casi no pueden
estar de pie. Puedo ver lo todo.” Casi tengo que tirar las palabras de mi boca.
Mi voz suena raro y torpe. Me hace querer reír. Sólo quedamos de pie allí y
reímos.
Mensaje 37
Estoy náuseas. La cabeza me está matando. Siento como voy a
morir. Estoy totalmente confusa… Lana y Ed me arrastran a alguna parte. Ni
siquiera puedo moverme. Me siento malísima.
Me traen al baño. No puedo ver nada… creo que voy a ponerme
al revés. Mátame alguien, por favor… Puaj… me siento fatal…
“Necesitamos traerle al balcón,” oigo la voz de Ed de
alguna parte muy lejos.
“Ayúdame,” Lana dice.
Mensaje 38
He debido de desmayarme. Me
despierto echado en las rodillas de Lana. La música es tan fuerte. No me di
cuenta antes… Además de Ed, otros chicos y chicas se sientan con nosotras.
Quizás cinco o seis personas. Levanto los ojos, me cuesta mucho levantar la
cabeza. , y miro a Lana desesperadamente. Entonces intento de levantarme. Me
ayuda. La cabeza me está matando, pero de todas maneras ya me siento mejor.
Espero que me mejore pronto. Tal vez suena raro, pero aún quiero festejar…
“Te emborrachaste bastante,”
Lana dice.
No está enfadada, no está
ofendida. Lo dice suavemente. El tipo de suavidad que casi me para el corazón.
Abrazo a Lana. A pesar de mi cabeza dolorida, me siento bastante bien, porque mi
querida está a mi lado.
“Vamos al balcón,” sugiero.
Lana me coge la mano y se pone de pie.
“Regresemos pronto. Vamos a
sacar una bocanada de aire fresco,” ella dice a los demás, y nos marchamos.
Hace tan frío. Hay nieve en
la calle, el balcón no tiene calefacción y llevo este corpiño pequeñito.
“Estás helada, no?” Lana
pregunta, fijándose en que tirito un poco.
“Mmm-hmm,” contesto, y me
acurruco a ella.
Lana me abraza con cariño.
Sus labios suavemente abrazan míos… Ya no siento el frío… ese sabor a fresas
frescas y sus brazos suaves alrededor de mi. Suaves y tan cálidos…
Volvemos al cuarto después
de casi media hora. El dolor de mi cabeza ya se fue. Estoy lista para seguir
festejando… Qué hora será… Gente siguen saliéndose. Supongo que es bastante
tarde. O bastante temprano… pero qué diferencia hay? Sólo necesitamos resolver
dónde podemos seguir festejando.
Me arrodillo cerca de Lana y
bebo a sorbos un cóctel. Las personas que hemos conocido son muy chéveres, y
todos son amigos de Ed.
“Bailemos!” dice una chica.
“Cómo no!” contesta Lana.
Nos levantamos juntas y vamos
a bailar. A estas horas, el restaurante está medio vacío. Lana pone sus brazos
alrededor de mi cintura. Bailamos y nos besamos con pasión. Todo es tan irreal,
completamente increíble…
“No…eso no es divertido,”
dice Ed, abandonando la chica con quien bailaba. “Cambiemos, se hace aburrido.
Divirtámonos un poco.
“OK,” dice Lana. No quiero
soltarle ni un poquito, pero… pues, tal vez será más divertido.
Ed baila con Lana, y yo bailo
con Pasha. Creo que es su nombre. Bebemos cócteles que se aparecieron de la
nada. La cabeza me da vueltas un poco de nuevo. Intento de volverme para echar
un vistazo a Ed y a Lana. Los dos están totalmente borrachos… cuándo pasó esto?
Se ríen a carcajadas y se abrazan. Es completamente tonto. Quiero decir, no es
que me hace celosa, sólo un poco tensa. Lana es mi chiquita, después de
todo…Mía…Por otro lado, por qué no dejarles bailar, hoy todo es posible. Y yo
voy a bailar. Pasha tiene manos fuertes, además son muy cálidas. Es bastante
lindo, de hecho. Me acurruco a Pasha, o por una oleada de emociones o porque me
cuesta mucho estar de pie otra vez.
Mensaje 39
“De ninguna manera,
ya no hay nada que hacer aquí. Debemos marcharnos,” dice Ed. Será buena idea ir
a la casa de Shapovalov. Podemos seguir festejando allí, será demasiado!”
“Eso es. Seguro que
será chévere. Van a ver. Siempre lo pasamos bien con Vanya,” ríen una de las
chicas. Creo que se llama Masha. “Vámonos!”
“Sí, sí, sí! Vámonos!
Quiero ir allí! Bueno!” estoy de acuerdo con entusiasmo cuando recuerdo haber
visto a Vanya en el club. Quiero caer en sus brazos ahora mismo; lo todo, mis
brazos, mis piernas, cada parte de mi cuerpo. Abrázame!!! Quería hablar con él,
y ahora vamos a verle! Exactamente!
Nos ponemos los
abrigos y gateamos del restaurante. Los coches de alguien están estacionados
afuera. Subimos el coche sin pensar. No hay razón para pensar, después de todo…
ay, al carajo con lo todo.
Mensaje 40
Qué edificio increíble. Quiero que yo viva en un lugar así…
no puedo imaginar cuánto cuesta un apartamento aquí. Seguro que el desván cuesta
más que mi apartamento. Es tan rico…
Vanya vive en el sexto piso de uno de los rascacielos de
Stalin. Muy bonito, un poquitito sucio. El suelo está completamente cubierto de
pepitas de girasol y otro escombros, botellas vacías ruedan… Tan pronto como
salgo el ascensor, el olor de alcohol, humo, y quién sabe qué más, casi me
derriba. Qué asco! Pero no me importa mucho… Hay una alfombra en el hueco de la
escalera, y tres bancos de madera. La escalera en sí está cubierto de almohadas…
Al momento que llegamos, parece que todo el hueco de la
escalera está lleno de gente. Es cada vez más difícil distinguir entre las
chicas y los chicos. Todos están tan borrachos como nosotros. Ed se va a abrazar
a alguien en seguida. Ya ha besado por lo menos la mitad de las personas aquí.
“Esto es tan chévere,” Lana me habla entre dientes.
“Sí, seguro,” digo. “Es increíble que estamos en su casa!”
Lana y yo todavía estamos de pie junto al ascensor, sin
ninguna idea cómo encaminarnos en la muchedumbre. Simplemente hay demasiadas
personas. “Chicas, por qué andan como unos parientes pobres?” Ed nos
pregunta.
Nos cogen del brazo y nos trae a algún sitio. No entiendo
bien lo que pasa aquí… Pero, dónde está Vanya? Quiero echarle un vistazo. Qué
Mensaje 41
Alrededor de treinta minutos luego, intento de ponerme de
pie y gatear en el apartamento. Empiezo a buscar el baño… El apartamento podría
ser un poco más grande… pero sólo trato de no caerme…uy, me caí… No encuentro el
baño, pero encuentro a Vanya. De dónde vino?
“Ah! Vanya!” pronuncio y tropiezo con Shapovalov.
No lo hice a propósito, perdí el equilibrio. La cabeza
sigue dándome vueltas, por alguna razón. Pienso que mañana vaya a estar muy
avergonzada… Shapovalov me mira fijamente por un segundo antes de que reúno mis
fuerzas para alejarme. Éxito! Qué suave soy! Pero aún voy a estar avergonzada
mañana… De alguna manera logré ponerme de pie y seguir buscando el baño. Dónde
será? Mientras que tropiezo alrededor el apartamento, Vanya me sigue mirando…
Ah, aquí está el baño! Vale! Lo encontré. Me siento como Cristóbal Colón al
encontrar las Ameritas, y trato de meterme por la entrada sin chocar contra la
pared o la puerta. Misión imposible…
Después de unos minutos, realmente logro entrar el baño.
Pero ya está ocupado. Y parece tan mal (o bueno dependiendo de su estado de
ánimo) como yo. Nos partimos después de unos diez minutos. Él se va, y me
encamino al fregadero. Qué bien, lo hice sin hacer problemas. Estoy sorprendida,
de hecho…Me arreglo un poco con agua bien fría y empiezo a sentir mejor… Por qué
está la bañera llena de agua? Pensaba alguien bañarse? Espero que no caiga in la
bañera – de verdad me ahogaría! Fuera horrible si mi necrología diría: “Falleció
después de ahogarse en la bañera del ex- director del grupo t.A.T.u. Ivan
Shapovalov. Una muerta apropiada para tal fan del grupo…” De repente me entra la
risa tonta por estos pensamientos ridículos. Me pongo en cuclillas y río como
loca. Río con tanta fuerza que empiezo a llorar…
Alguna chica entra al baño. No se encamina al fregadero. En
cambio, se queda de pie enfrente de mi y me mira fijamente. Sus ojos son como
vidrio. Entonces de pronto me pregunta, en una voz sin vida, “Qué demonios pasa
aquí? Por qué ríes?” Trato de contestar, pero no puedo. No puede dejar de reír,
y casi no puedo decir ni una palabra. Sencillamente me siento allí y río. A
veces río con tanta fuerza que resoplo o cacareo. En vez de una respuesta, ella
recibe unos gestos totalmente abstractos y un revoltijo de palabras incohentes.
Probablemente parece muy extraño. En cualquier caso, la chica se sienta. Nos
sentamos enfrente de nosotras, riéndonos a carcajadas. Y no podemos parar.
Mensaje 42
Cuando salgo del baño, unas personas más se han encaminado
en el apartamento. Llamo a Lana y nosotras dos vamos a la sala.
Por supuesto que ahora no puedo ver muy bien, y ni sé dónde
estoy tampoco, pero parece que el cuarto de Vanya es extraño. Muy extraño.
Aunque un apartamento sea como su dueño. La primera cosa que veo es un caballo
marrón de peluche pendido de la ventana. El pobrecito está pendido de un lazo
alrededor de su cuello. Ah, Vanya, por qué trates mal a los pobrecitos
animales?! Bruto! No estás avergonzado de ti mismo? Pero no me importa mucho.
Hay una computadora en una mesa al lado de la ventana, con una pantalla enorme.
Pues, no es tan enorme, pero más grande que la mía y las de mis amigos.
Puede ser una pantalla de plasma, ya que Vanya tiene dinero. Hasta Sasha tiene
una pantalla de plasma. Un chico rubio y lindo con un pendiente en su oreja
izquierda. O tal vez es su derecha. No, es la izquierda. Dios mío, es como no sé
qué es izquierda y qué es derecha… Pero a quién importa? Son sus orejas, puede
hacer lo que quiera con ellas.
Junto a la pared donde la computara está, hay unos estantes
blancos. Realmente están cubiertos de premios. Premios, premios, y más premios.
Hay muchos, y todos tratan de t.A.T.u. Aparte de su colección de premios, los
estantes están adornados con varias fotos de rompehielos, unos discos, el
pasaporte de alguien, y montones de basura. Y hay otra cosa increíble al lado de
los estantes. Qué chévere! Quiero uno también. Quizás puedo robarlo… No, es
grande y pesado. Y estoy borracha. Pero sólo un poquito! Además, me verían. Qué
lástima… Bueno, lo que es, es una placa concedido a t.A.T.u. por vender cuatro
millones copias de su primer disco. Es magnifico! Lo he visto por la tele, pero
verlo muy cercano es tan increíble. La placa está cubierto de vidrio y casi la
mitad de mi talla. Dice cuantos discos t.A.T.u vendió en cada país. Qué chévere!
Hay un sofá en el rincón cerca de la puerta. Creo que
alguna vez fue blanco… algún día muy, muy lejos… El pobre sofá está cubierto de
un corazón de manzana viejo, yogur inacabado, y muchas otras cosas… es mugriento
aquí! Pero no me importa, de verdad… Al principio trato de limpiar un lugar para
sentarme, quitando el celular de alguien, una pluma, y otras cosas. Entonces me
siento en el suelo, con unas almohadas negras y gigantes. Parece más limpio por
aquí, y está más cerca la tele. La tele de Vanya está en su cuarto. Es una de
plasma y enorme. Quiero uno así. Cerca de aquí hay unos DVDs, esparcidos
alrededor de la tele. El cuarto puede ser extraño, pero es dulce también. No sé
por qué. Sencillamente es.
Mensaje 43
Me siento en una almohada, y
los demás también. Es tan suave y cómoda.
“Hacemos algo, algo
interesante,” dice Marina.
“Sí!” dice una chica a mi
derecho. Aún no se cómo se llama. “Pero qué? No puedo pensar en nada.”
“Necesitamos algo
interesante, algo…” Pasha habla entre dientes.
Estoy de acuerdo. Se vuelve
un poco aburrido y no quiero acostarme ahora. Pero no puedo pensar en nada.
“Tengo una idea. Juzguemos
un juego,” Ed dice de una manera rara. “Juzguemos ‘spin the bottle’. Será
divertido,” sonríe.
“Estamos a favor,” dice
Lana, y me coge la mano.
Sí, estamos a favor. Por qué
no? Digo, hoy todo es posible.
Todos acuerdan a jugar.
Nadie pone ninguna objeción. ‘Spin the bottle’ siempre es divertido.
Especialmente hoy… Ed encuentra una botella vacía y nos ponemos en un círculo.
“La giro,” dice Ed en una
voz extraña. Echa a Lana una mirada misteriosa.
“Pues gíralo entonces, pero
gíralo bien,” dice ella, mirándole en el ojo.
“Naturalmente,” habla él
entre dientes.
Ed gira a la botella. Ed
obviamente se esfuerza mucho – la botella gira por mucho tiempo. Para quién
para? Yo… Lana… Marina… Pasha… Masha… Ed… Stas… Lana. Ed y Lana. Él sonríe y le
mira.
“No gasto bromas! Todo es
para diversión,” sonríe él.
Ella se inclina hacia Ed y
le besa. Es un beso largo, un beso verdadero. Como en las películas. Basado en
su expresión, parece que a Lana le gusta… Y de verdad no me importa… Lana es
mía, después de todo, y esto es un juego. Juegan un juego y Lana me regresará en
el fin. Me coge por la mano y dice en voz baja “Te amo, y esto es sólo en
juego…” Le creo. Le creo porque le amo. Siento su aliento en mi piel. Siento sus
labios de fresas cerca de mis orejas. Estoy listo para perdonarle por alguna
cosa.
Ed gira a la botella otra
vez. Parece más que satisfecho. Y de verdad me da igual. La botella gira y gira.
Ed es un experto de girar.
Esta vez la botella para en
Dima y otro chico. Interesante…
“Oops. Hay que girarla otra
vez,” ríe el chico. “Bien hecho, Ed.”
“No. No se puede girarla de
nuevo. Las reglas son reglas: a quienes señela tienen que besar. Ándales pues,
bésense,” ríe Ed.
“De ninguna manera,” dice
Dima. “Qué sabiondo es. Besaste una chica y qué haces para mi? No soy marica. No
voy a besar a Roman!” se queja.
“No digo que eres marica,”
dice Ed. “Pero así es la mala suerte. Bésense. Por que te quejas tanto? Si
tuviera que besar a un chico, lo haré. No es un problema! Digo, piénsalo bien,
por qué importa a quién besas?” dice con calma.
“Besen! Besen! Besen!” todos
intentan convencerlos.
Mmmm… interesante… tal vez
le gusten…
Dima y Roman beben algo,
cierren los ojos, y se acercan. Después de beber, ya no se importa. Están
rodeado de amigos que les animan, y se besan. Wow! Nunca he visto dos chicos
besándose. Parece muy erótico… Quizás les gustó? Cuando el beso acaba, no parece
que les dio asco…
La botella gira otra vez.
Dasha y Pasha. Sveta y Max. Roma y Kristina. Sveta y Masha. Ed y Kristina. Y por
fin me toca. La botella para a Dima. De verdad no me importa a quién tengo que
besar. Hace tan calor… me inclino hacia Dima y pongo mis brazos alrededor de su
cuello. No sé por qué. Tenía ganas de hacerlo. Supongo…Sus labios son muy
suaves. Nos besamos por lo que parece ser mucho tiempo. Dima no quiere soltarme,
y no tengo la fuerza para alejarme. Por fin, nos alejamos y me siento mi lugar.
Al lado de Lana. Me abraza, pero casi con demasiado fuerza. Está celosa? Le
pregunto en voz baja, “Por supuesto que no… pues, tal vez un poco. Un poquitito…
pero sólo es un juego…” Lana pronuncia estas palabras de una manera extraña, y
se sienta en su almohada.
El juego sigue y sigue.
Todos se divierten, especialmente yo… La botella me toca a mi otra vez. Esta vez
tengo que besar a Marina. Interesante…
“Pues, espera,” dice ella,
asustándome con sus ojos.
“Estoy esperando,” sonrío en
respuesta. Esto va a ser demasiado. Marina es bastante buena…
Me abraza. Siento cuando me
muerde el labio. Pone sus manos debajo de mi camisa. Que hace ella…?
Lana agarra a Marina por el
brazo y le tira al suelo. Lana parece que está al punto de matar a Marina…
quizás a mi también.
“Qué demonios pasa aquí?!”
Lana grita. “No ves que es mia?”
Ella está que arde. Lana se
vuelve rojo por la furia. De verdad pienso que es capaz de matarle.
“Cálmate, es un juego. Qué
tiene? Estás borracha, no? Puñetera!” grita Marina.
“Puede ser un juego, pero no
recuerdo que se permite sobar!!” No había ninguna manera de calmar a Lana.
“Puede ser que no se
permite, pero parecía que tu chica le gustó,” Marino habló bruscamente.
Qué puta… tal vez me gustó.
Un poquito. No vale.
Lana se lanza a Marina. La
gente tratan de separarlas, pero es inútil. Las chicas rodean por el suelo,
tirando el pelo. Lana y Marina parecen como dos perros que rompieron sus
cadenas. Alguien logra separarlas casi 15 minutos después. Lana se le encargó a
Marina.
Juego acabado.
Mensaje 44
Todos están muy borrachos, y todos pasamos la
noche en el apartamento de Vanya. Lana y yo no tenemos otro lugar para
quedarnos. Hay mucha gente, así que tiene que acostarse dónde pueda. Vanya se
fue para acostarse en el Hotel Ukraina, y dos chicas duermen en su dormitorio.
Algunas personas se marcharon para ir a la sauna, otros para ir al club, los que
tienen dinero toman un taxi a su casa. Lana y yo nos echamos en las almohadas en
la sala. Egor, Pasha, y Marina están cerca. Hay algunas personas que tratan de
dormirse en la cocina. Quiero dormir mucho y dormito un poco por el pecho de
Lana.
Me despierto por unos sonidos extraños. La
cabeza me está matando… Apenas puedo girar la cabeza y mirar con los ojos
entornados. Me siento malísima… La fuente de los sonidos extraños es Ed, Pasha,
y Marina. Parece que los tres se divierten mucho juntos. Ed y Pasha están
borrachos y agarran al cuerpo de Marina. Ella no está precisamente sobria, pero
parece que le gusta. “Pueden callarse un poco?” pregunto severamente. Ya está
bien! Ya basta. Me aparto y trato de tapar las orejas para que no oigo nada.
Mensaje 45
La cabeza me duele muchísimo… y tengo sed.
Mátame, por favor! Ayer está cubierto de una niebla densa. Cuando intento de
abrir los ojos y mirar a mi alrededor, caigo en un estupor. Me cuesta diez o
quince minutos para averiguar dónde estoy. No veo a Lana, probablemente ya se ha
despertado. Qué hora será… Me levanto y intento de encontrar mi bolso y mi
celular. Después de un rato, lo encuentro enterrado en un montón de ropa y
bolsos cerca de la puerta. Cuándo logré ponerlo allí? No recuerdo. No recuerdo
mucho. Mierda… apagué mi celular. Kristina… debía llamarle… oh, mis padres…
caray, estoy en un apuro ahora…
Enciendo el celular. Son las cinco. Unos
mensajes de texto llegan: Kris, mamá, Kris tres veces más, mamá otra vez…
Probablemente están preocupadas. Mi cabeza va a explotar por el duelo. Y algo
más siente extraño. Puede ser mi conciencia? Esto es la última cosa que
necesito… Qué voy a hacer ahora?
Trato de echar afuera todos estos pensamientos,
intento de no pensar en primer lugar. Sólo no piense en Kris ni mis padres.
Siguen sin yo. Espero…me meto secretamente en el baño, me lavo la cara y entro
en la cocina. Lana está sentada allí. Parece que tiene resaca como yo.
“Buenos días,” hablo con voz ronca en camino al
refrigerador.
Siento que voy a vomitarl pero aún tengo hambre
y sed.
“Por qué dices ‘bueno’?” Lana pregunta, parece
agotado.
Tiene razón. No hay nada bueno de esta mañana.
Aunque es nuestra primera mañana juntas.
El refrigerador está casi vacío: hay una
botella medio vacía de Coke y zumo de naranja. Qué bueno… Bebo unos sorbos del
zumo y lo pongo en la mesa. Quizás hay algo en el congelador. Cuando abro el
congelador encuentro un paquete de gofres congelados con un relleno de mermelada
y un paquete de verduras. No hay nada que hacer, me muero de hambre, supongo
que tenemos que comer lo que podemos. Por lo menos encontramos algo.
Encuentro un sartén y otras baterías de cocinar, y pongo
las verduras en el sartén. Espero que nadie se despierte. Pongo las verduras en
unos platos y entonces abro el paquete de gofres.
“Wow, cocinas tan bien, y no sé cocinar ni un poco,” Lana
dice después de un silencio largo.
“No hay problema. Yo sé cocinar, por qué los dos de
nosotras cocinan entonces? No podemos usar la cocina al mismo tiempo,” digo.
Entonces empiezo a imaginar cómo va a ser cuando Lana y yo
vivimos juntas. Sólo Lana y yo. Sonrío por estos pensamientos agradables. Puede
ser tan maravilloso, sólo ella y yo.
“Por qué sonríes?” Lana dice, y me siento en
sus rodillas.
“Estaba pensando en nosotras,” contesto.
“Todo va a estar bien. Lo sé,” Lana dice en un
susurro y me besa.
Ahora lo sé también. No puede ser otra cosa, si
nos amamos.
Nadia se levanta, y Lana y yo podemos
almorzarnos en paz. Es tan bueno. El mejor desayuno de mi vida.
“Tenemos que penar qué vamos a hacer ahora.
Tengo poco dinero, nos soporta unos días… pero no podemos quedar aquí todo el
tiempo… Pero eso pasa luego, ahora mismo nos duchamos,” Lana declara, sus brazos
alrededor de mi.
Una ducha con Lana. Suena divino…
Mensaje 46
Todo esto parece tan extraño – Lana y yo. Es irreal… el
agua caliente y las manos suave y calientes de Lana. Su piel es tan suave.
Probablemente estoy empapado de fresas… Tal vez convierto en una fresa. Ese
sabor loco de fresas… me he perdido en ella, y ella en mi. Sólo hay agua y los
labios de fresas de Lana. Estoy listo para morir por el placer, ahora y aquí
mismo… Le amo…
Mensaje 47
Los demás empezaran a despertarse alrededor de las seis.
Dima nos dice que Vanya va a regresar a las ocho… Todo está bien, pero dudo que
Vanya vaya a estar feliz al ver que todos nosotrs estamos aquí. Quiero decir, no
podemos instalarnos aquí con él… aunque eso será bien chévere, no?
Ed y yo sentamos y bebemos té en silencio. Nadie tiene
ganas de hablar después de anoche. Nos sentamos así por casi media hora.
Personas comienzan a marcharse a casa uno por uno, y entonces sólo es yo, Lana,
y Ed. Como señalar el fin, la novia de Vanya llegó y no estaba de buen humor
para ser anfitriona atenta a invitados que se han quedado más de lo debido…
“Pueden quedarse en mi casa por unos días,” dice Ed. “Mi
padres están en la casa de su amigo en el campo, podemos merodear sin
problemas.”
“Pues, entonces, quedamos allí,” Lana contesta para
nosotras.
Siempre hace todo para nosotras. Y no tengo objeciones.
Recogemos nuestras cosas (pues, lo poco que tenemos) y
partimos por la casa de Ed.
Mensaje 48
Su apartamento es muy cómodo. Cuatro cuartos de tamaño
medio, un baño casi estéril, una cocina de un modo del este – todo está
impecable y perfecto. Los padres de Ed probablemente son obsesivos y
perfeccionistas. Me pregunto cómo Ed salió así…
Pregunto a Ed si puedo usar el teléfono para llamar a
Kristina, ya le extraño, y necesito unas cosas en mi casa.
El teléfono suena – una, dos, tres veces… parece que un
eternidad pasa antes de que mi amigo contesta el teléfono.
“Bueno?” su voz suena preocupada y apenado. Espero que no
esté preocupada por mi. Dios mío, qué imbécil soy.
“Soy yo… Hola Kristian,” digo tímidamente, pensando en qué
va a pasar.
“Pues hola. Dónde estás puta?! Tu madre casi explotó a mi
celular anoche! Casi tuvo un ataque de corazón. Teníamos que aplazar nuestro
viaje. Regresamos esta mañana. Por qué no llamaste?”
Por poco recuerdo que Kristina y sus padres deberían
viajar. Las palabras que mi madre y yo intercambiamos anoche salen de mi
memoria, como la conversación que hice con Kristina. Caray, he echo a perder lo
todo…
“Lo siento, discúlpame por favor. Lo sé, soy una puta. Una
puta de verdad. Pues…pasó. Estoy en el apartamento de Ed.”
No acabo de decir lo que quiera, porque Kristina me
interrumpe. Me quiere matar, y tiene razón.
“Cómo puedes? Quién es Ed? Cuándo regresas a casa?”
ella dice. “Tienes alguna idea cómo me preocupaba por ti? Penaba que alguien te
mató…”
Ella empezó a llorar.
“Lo sé, lo sé. Lo siento. Pasó así… No regreso a casa,”
digo entre dientes, tratando de calmar a Kristina. “No te preocupes. Todo está
bien.”
“Pues que pasó?” Kristina pregunta, calmándose un poco.
“Seria largo de contar. Pasamos la noche en la casa de
Vanya Shapovalov, conocimos a muchas personas, hasta las chicas de t.A.T.u., y
ahora estamos en el apartamento de Ed. Todo está bien, de verdad. Pero no puedo
regresar a casa. Necesito tu ayuda…”
“Cómo?” es todo Kristina puede decir.
“Puedes ir a mi casa y traerme la ropa?” pregunto.
“Te has vuelto loca?” Kristina pregunta con enfado. “Por
qué iría a tu casa para ver a tus padres si no estás?’
“Pues…no sé… tienes que inventar algo,” trato de
convencerle.
Necesito su ayuda ahora más que nunca.
“Eres lista. Inventarás algo.”
“Si puedo entrar en la casa, cómo puedo traer tus cosas y
pasar inadvertida? Jane, no lo dirás en serio!”
Tiene razón. No puede traer mis cosas y pasar inadvertida.
Tengo que inventar otra cosa. No puedo dejar que mis padres sospechan nada.
“Pues… pon mi ropa debajo de la tuya, entra con una mochila
grande y di que te prometí dar un cuaderno o algo, como apuntes de la clase de
biología. No se dan cuenta si tiens una mochila grande. Pero… imaginas algo.”
“Bueno. Trato de hacerlo. Pero sólo por ti. Voy allí ahora
mismo… Cómo nos reunimos luego?”
Le adoro!
“Te voy a llamar. Cómo te parece 8 or 9? Puedes salir?”
“Voy a tratar. Pero mi mamá puede reconocer tu voz. Y
entonces…”
“OK, Lana va a llamar entonces…”
“Eres loca.”
“Lo sé. Lo sé…”
Mensaje 49
Otra vez, estamos sentado y bebemos té. Sólo sentado allí
bebiendo té, mirando la tele. No nada que hacer hasta la noche, y Ed prometió
traernos a un club. Si tenemos ganas, podemos ir a la casa de Vanya de nuevo.
Pero de verdad no quería irme… Debemos llamar a Kris pronto. Espero que traiga
todo. Lana y yo no llevamos la misma talla y su ropa no me queda bien, y no
puedo llevar la misma ropa día atrás día… Quiero cambiar la ropa…
“Puedes llamar a Kristina? Debía recoger mis cosas,”
pregunto a Lana.
“Le voy a llamar… pero por qué no puedes llamar tú?”
pregunta perezosamente. No quita los ojos de la tele, aunque sea un anuncio.
“No puedo, su mamá va a reconocer mi voz y va a llamar a mi
mamá.”
“Cuándo le debo llamar entonces?”
“En casi media hora…”
Mensaje 50
“Lo recogiste?”
“Sí, pero casi
me capturaron. Dónde nos reunimos?”
“Lo más pronto
lo mejor. Pudes hacerlo hoy?”
“Bueno. Cuándo y
dónde?”
“En veite
minutos en Pushkin Square. OK?”
“Trato hecho.”
Mensaje 51
Todavía está allí cuando llego. Es obvio que está nerviosa. Le veo desde
lejos – será imposible no hacerle caso. Kristina siempre ha sido fácil
distinguirle entre la muchedumbre con su abrigo de un rojo vivo. Se pasa
de un lado a otro cerca de la estatua. Me pregunto hace cuánto tiempo
que espera.
“Hola,” le
saludo. Ay, cómo le he extrañado.
“Pues,
saludos,” responde, mirando al suelo.
“Todo está
bien?” pregunto, aunque sepa que nada está bien, y sé que Krisitna me
quiere matar. Pero tenía que decir algo.
“Qué opinas
tú?” contesta, todavía mirando al suelo. “Y cómo estás, todo está bien?”
“Sip, todo
está bien. Trajiste mis cosas?”
“Sí…toma.”
Me tiende una bolsa de mi ropa y otras cosas.
“Gracias.
Si algo pase, llama al celular de Lana. No quiero encender mío.” digo y
tomo la bolsa.
Todo parece
tan extraño, como algo no está bien…
“Está
preocupada,” Kris dice.
Por qué no
me miras?
“Quién?”
pregunto. No entiendo de qué hablas.
“Tu madre.”
“Pues ella
es culpable por todo esto. Me echó… No sé, tal vez voy a regresar a la
larga. Necesito un descanso, ya no lo puedo soportar… quieres
acompañarme? Va a ser bien divertido.”
Quiero
pasar el tiempo con Kristina. Siempre lo pasamos bien… aunque no importa
mucho…
“No. Tengo
que hacer unas cosas…” dice.
“Qué tienes
que hacer en un sábado y un domingo?”
“Lo normal.
Regresa a casa, OK?”
“No sé.
Todo pasa bien entre Lana y yo. Es increíble. Digo, estamos juntas, y es
todo que necesitamos.”
“Me alegro
mucho por ti… cómo te parece salir? Hace frío aquí fuera.”
Como
siempre, Kris tiene razón. Está bien frío fuera. Hasta mis dientes han
empezado a castañetear.
Nos
metimos en MacDonald’s. Después de esperar en la cola por un rato,
compramos un Coke y té.
“Bueno,
dime qué pasó,” Kristina empezó.
El calor
adentro le hace más relajada, y es mi vieja amiga otra vez. Allí está,
mi Kristna impaciente y siempre curiosa.
“Mucho. De
verdad festejemos duro, fue fenomenal. Estábamos en el apartamento de
Vanya, y quizás volvemos hoy. Todo está tan increíble. Y todo pasa bien
con Lana,” le cuento, ensoñando.
Parece que
no le gusta mi respuesta. Le podría decir que me puso alas y volé toda
la noche, aún no estaría impresionada.
“Pues,
cuánto diversión tenían?” me pregunta.
Todos saben
qué quiere saber…
“Así de
diversión,” digo y extendo los brazos.
“Jane! Eso
no es una respuesta,” Kristina grita, loca por curiosidad.
“Entonces,
qué quieres oír?” pregunto, sonriendo.
Le vuelvo
loca…
“No sé! Si
lo sabría, entonces no tuviera que preguntar,” dice con impaciencia.
“Qué
quieres? Te dije todo.”
“No, no me
dijiste todo,” Kristina dice, parece ofendida.
“Y cómo
sabes que no te dije todo? No me oíste? Dije todo lo que pasó, sólo la
versión corta,” digo, bebiendo el refresco a sorbos.
“Te
acostaste con ella?” mi amiga me pregunta.
Se muere
de ganas de saber si me acosté con Lana.
“Pues,
sí.”
“Y por qué
no lo dijiste en primer lugar? Y te consideras una amiga? Cómo puedes
portarte así? Qué pena! Pues…cómo fue? Te gustó?” Kris casi empieza a
gritar, casi machaca su vaso.
Qué es
esto? Digo, ya le he dicho lo todo…
“Fue
fantástico,” digo.
“Wow,”
Kristina pronuncia despacio, terminando su bebida.
“Vámonos,
OK? Tengo que irme,” digo, y me pongo de pie.
“Muy bien,
mojona,” contesta.
Mientras
que estábamos caminando por la calle, el celular de Kristina su puso a
sonar. Es Lana. Llama de la casa de Ed para averiguar si todo está bien,
y para avisarme que esta noche la fiesta va a estar en la casa de Ed.
Unas personas ya han llegado.
Mientras
nos decimos adiós, Kristina me besa en la mejilla y empieza a decirme
saludos. “Que seas fructífera y tenga hijos… hasta que…” se para en
pensar. “Bien. No vas a tener hijos, no importa como duro intentes. Así
que te deseo que tengas mucha suerte!” Qué de mal gusto! Reímos y nos
despedimos. Le prometo llamar en unos días.
Mensaje 52
El
apartamento ya está lleno cuando llego. Ya conozco a unas personas, pero
no conozco a todas. Qué raro, no veo ni a Lana ni a Ed tampoco. Dónde
estarán?
“Oye!”
Dima, que no está muy sobrio, me acerca. Es como la fiesta nunca se
acaba.
“Hola!
Sabes dónde está Lana?” le pregunto, siguiendo buscarte con los ojos.
“Sip…estaba
por aquí, no sé dónde. Ven a beber un poco!” Dima me trae a la sala.
“Regreso
pronto. Voy a ducharme y cambiar la ropa,” no puedo esperar ponerme ropa
limpia.
El agua
caliente me relaja. Y Lana? Va a llegar. No tengo una razón para
perseguirle como un prisionero. Voy a ducharme rápido y entonces
reunirme con Dima y los demás.
Mensaje 53
Mucho
mejor…Me pongo mi camiseta favorita - es negra, de tela elástica y es
semitransparente – y una minifalda jean. Entro en la sala, donde Dima y
los demás están. La música está a todo volumen. Hay botellas vacías en
el suelo, y hay botellas llenas en la mesa. Me dejo caer al sofá al lado
de Pasha.
“Quieres?”
me pregunta, y me tiende una copa de algo. No sé qué es…
“Cómo no,”
digo y tomo el vaso. De verdad no me importa qué está en el vaso.
Siempre que nos divirtamos.
Resulta que
es un martini o algo así. Empiezo a sentirme mejor. Quiero bailar…
“Bailemos!
Por qué nos sentamos?” grito, y salto del sofá.
Todos poco
a poco se ponen de pie. Marina se me aproxima. Quiere bailar conmigo.
Está bien! Es bastante linda. La música se vuelve más y más alta, y el
cuarto se pone más y más oscuro. Hay unas personas que sientan en el
sofá fumando algo que no me parece ser tabaco…
Marina me
abraza más fuerte… y no le resisto ni un poco. No sé por qué, amo a Lana
no importa qué pase…seguimos bailando y bailando… Apenas puedo ver su
cara en la luz débil. Tiene labios amargos y ácidos, como chocolate
amargo. Nos besamos por casi diez minutos. Siento sus manos manoseándome
debajo de la camiseta, pero no trato de impedirle. Por qué no? No sé,
sólo no quiero impedirle. Y si no quiero hacerlo, no tengo que hacerlo.
Puedo hacer lo que quiera… Sus manos se deslizan por mi cuerpo, y
respondo a sus caricias. Casi no me reconozco a mi misma. Qué me pasa?
“Vámonos.
Tengo algo que darte,” Marina dice, tirándome hacia la mesa de café
cerca del sofá.
“OK,” digo,
y no le resisto.
No me
importa qué me ofrece. Voy a probar lo que sea.
“Toma,”
tiende un tipo de cigarrillo.
No es
tabaco, pero me da igual. Nos divertimos
“Dámelo,”
digo sin pensar. Tomo el porro sin preguntar qué contiene, sólo quiero
seguir divirtiéndome.
Mensaje 54
Estamos
riendo a carcajadas en el suelo. Me siento que voy a romper en pedazos
por la risa. Todo es tan chistoso! Me cuesta mucho pensar. Más bien que
casi no puedo pensar. Río como loca, no puedo entender lo que pasa… a
quién importa lo que pasa? Me divierto muchísimo. Y Marina está aquí
también. Ella es divertidísima. Todos son divertidísimos.
Mensaje 55
Mi cabeza
está palpitando. Todo siente horrible… Me siento que voy a morir. Quiero
ir a casa. Quiero regresar a mamá y a papá… y a Kristina… no puedo
soportar a todos estos gilipollas…
Me siento
en el suelo de la cocina, sollozando. Todo de repente se puso tan
extraño, tan frío. Me siento tan sola. Qué me pasa? … Quiero ir a casa…
Mensaje 56
Dos o tres
horas se han pasado… Estoy en la bañera… con Marina… Por dos días
seguidos ando aturdida. Ya no soy yo… Amo a Lana, pero Marina y yo nos
volvemos muy íntimas. Por qué?
La puerta
del baño está cerrada con llave. Nadie puede entrar. Nadie… Marina me
empuja contra la puerta. No puedo moverme – y no queiro moverme… Nos
besamos por unos quince minutos más. Sin parar. Sin interrupciones… Me
gustan sus labios picantes. Son tan buenos como los de Lana, sólo
diferentes, es todo. Completamente diferentes. No puedo compararlos. Sus
manos me tocan por todas partes. Todo es fácil con Marina. Todos ya se
han acostado con ella, y los que no han acostado, a la larga, van a
hacerlo. Pero a quién importa? Me siento tan bien con ella en este
momento. Al infierno con todo lo demás.
Marina me
quita la camisa y se desnuda. Siento su cuerpo y estoy cada vez más
emocionada.. sus manos son tan picantes como sus labios. Me hacen
olvidar todo. Marina no tiene nada en común con Lana. No es ni suave ni
cariñosa. Está llena de acidez y amargura. Como chocolate amargo. No
puedo ver nada, sólo puedo los labios de Marina por mi cuerpo y sus
dedos debajo de mi falda…
Mensaje 57
Salimos del
baño una hora después. Lo primero es lo primero – necesito encontrar a
Lana. Maldito sea! Dónde estará? Nadie sabe dónde está…
En el
camino, me tropecé con Masha.
“Has visto
a Lana?” pregunto a Masha, quien está un poco borracho.
“Momentito,”
dice y piensa un momento. “Le vi pero no sé dónde…Si pudiera recordar
dónde… espera…” Su expresión es premeditada y pensativa. Bueno, voy a
esperar… “Pienso que está con Ed en su dormitorio. Fueron de paseo y
hace poco regresaron. No estoy seguro, pero creo que está allí en su
cuarto…”
“Gracias,”
le digo, y me encamino a su dormitorio. Algo no está bien…
Mensaje 58
… y tuve
razón… Lana y Ed están metido en su cama. Pero no sólo están metido…Ella
se divierte mucho con él. Se lo pasa muy bien…
Es como me
he caído en un estupor. No puedo hacer ruido, no puedo moverme…Lana me
ve y hago paso atrás. Se divierte mucho… sólo puedo ver sus ojos, nada
más. No quiero ver nada más. No quiero ver nada… Salgo el cuarto
silenciosamente.
Nada tiene
sentido ahora. Sólo quiero irme…
Mensaje 59
Me siento
en la cocina, y bebo algo. Está oscuro y frío aquí. Siento que mis
rodillas van a congelarse al suelo. No siento nada. Nada. Sólo vacío
completo. Vacío adentro y afuera. Puedo oír la música en la sala y las
risas borrachas… La nieve cae afuera. Es tan blanca. Tan limpia. Tan
nítida. Como los labios de Marina… Pero ya no siento nada. No quiero
sentir nada. Sólo quiero esconderme en un rincón oscuro donde nadie me
encontrará. No puedo hacer más. Y por eso estoy sentado aquí, de
cuclillas por el suelo en la oscura, fría cocina, bebiendo algo mientras
que la nieve más pura se cae afuera…
Por qué?
Por qué me hizo eso? Mis lágrimas gotean en el vaso. No importa… nada
importa ahora. Me siento traicionada. Y Kristina no está aquí. No está
aquí a mi lado, y le necesito ahora más que nada.
Qué pasa?
Por qué se acostó Lana con Ed? Probablemente porque me acosté con
Marina… Sólo porque. Es simplísimo, tan fácil. Pero quiero echarme por
la ventana por esto. En la nieve blanca y nítida. Como los labios de
Marina. Tan nítido que me duele.
Es mi
culpa. Es su culpa. Debo reír y olvidarlo. Nadie puede juzgar a otra
persona… Es fácil, sencillo. Y va a pasar repetidas veces. No sólo una
vez. Lo sé… nada de esto significa nada. Es tan fácil y sencillo…
Mensaje 60
La música
ya no se oye. El ruido se ha callado. Todos los idiotas como yo quitaron
la borracha hace mucho tiempo. Sólo la nieve triste y suave sigue
amontándose. Ya no es tan nítida, como mi sufrimiento. Todo va a pasar.
Todo se cambia…
Ella se
sienta en silencio enfrente de mi. Todo está silencioso. Casi tengo
miedo de respirar. En el oscuro de la cocina, no puedo ver los ojos de
Lana. No los puedo ver, pero puedo sentir que la chispa en sus ojos ha
apagado. Sentamos allí, sin decir nada… qué hay de decir? No es su
culpa. No es mi culpa. Pero nosotras dos somos culpables… Todos son
culpables, todo es culpable, hasta la nieve blanca en la calle. La nieve
más blanca del mundo. Tan blanca, como traje de novia, como el traje de
novia que mi mamá suena que yo lleve algún día…
“Lo
siento,” Lana habla entre dientes, con sus labios de fresas. Pero las
fresas han palidecido y han desteñido.
Sé por qué.
Y Lana sabe por qué…pero no importa…
“Te
perdono,” no queda más que decir. Nosotras dos lo sabemos. Sólo queda la
nieve más allá de la ventana, en el silencio raro.
“Y lo
siento también,” digo después de mucho tiempo.
“Sí,” dice.
No es
necesario hacer una explicación. Es entendido.
Lana se
sienta a mi lado y me abraza. Sus labios de fresas tocan mi frente.
Ahora es el pasado…
Mensaje 61
Otra
mañana, otro dolor de cabeza. Ya es el domingo. Voy a casa
mañana para recoger dinero y unas otras cosas mientras mis
padres trabajan.
Ya son
las tres. Ed se fue, no sé dónde. Lana está en la ducha. Mi
cuerpo se desmorona. Nos dormimos allí por el suelo frío de la
cocina… siento que los últimos días – y noches especialmente –
fue sólo un sueño. No sé si fueron pesadillas o sueños buenos.
Todo es un enredo. Prometí llamar a Kristina. Debo hacerlo esta
noche. Probablemente está preocupada. Es probable que pasemos la
noche en el apartamento de Vanya, puesto que los padres de Ed
regresan esta noche. No quiero pensar en nada. Simplemente no
tengo energías…
Me siento
en la cocina, y como cornflakes y yogur. Es estupendo en
comparación con verduras congeladas y gofres. Aunque los gofres
no fueron malos… el refrigerador de Ed está lleno de muchas
cosas – sus padres aseguraron que su niñito no se moriría
mientras estaban fuera. Esa horrible música pop toca por la TV
una y otra vez, chicas se pavonean, sus tetas llenan la pantalla
completa. Estoy harta de eso… pero ya no me importa.
El sonido
de agua corriendo en el baño detiene. Lana sale pronto. Debo
cocinarle desayuno. Busco en la nevera y saco yogur, fruta, y
queso…
Mensaje 62
Lana devora
sus cornflakes y sorbe una taza de té. Entonces come unos
bocadillos de queso y fruta. Cómo puede comer tanto? Seguro que
no puedo comer tanto. Normalmente no ceno. Como el desayuno y el
almuerzo, pero no como mucho – necesito mantener el tipo. Quiero
ser flaca y en forma. Lana probablemente quema los calorías
jugando los deportes, y yo no juego nada. Es más fácil para mí
no comer que hacer flexiones.
De verdad,
no se parece muy bien. Su cara está hinchada, tiene ojeras, y su
piel se ha vuelto un color extraño. Pero yo no parezco mejor.
Todo esto es debido a las fiestas. Qué se puede hacer? Las
fiestas no van a acabar. Tenemos que inventar algo. Veremos… o…
de verdad, no me importa. Me maquillo un poco, y voila.
De repente
me doy cuenta que tengo que parecer fantástica hoy. Sin excusas!
Vamos a festejar en la casa de Vanya! Este pensamiento entra en
mi mente de una manera tan inesperada que aplasto una banana y
casi me caigo de la silla, como boba. Aunque toda la mañana
(pues, si puede decir que es la mañana, casi son las cuatro
ahora) he pensado en como vamos a llegar en el apartamento de
Vanya… Espero que esté…
Mensaje 63
“Hola!”
“Hola!
Creía que no me iba a llama, Jane la mosca cojonera!”
“Igualmente. Soy goma y eres pegamento!”
“No, todo
va a pegarte a ti! Bueno, ahora que resolvemos esto…
Dime, qué pasa?”
“Nada
especial, Kris… Vamos a la de Vanya hoy. Mi cara es roja como
langosta…”
“Entonces
no bebes tanto.”
“Sí,
seguuuuto, eso es imposible.”
“Y, qué
más?”
“No
mucho. Solo miro la tele. Me acosté con Marina, y Lana se acostó
con Ed, con quien nos quedábamos. Y más que esto, pues…esto es
todo.”
“Qué…qué
dices “no mucho”?! No te creo! Chica, me vas a enloquecer!”
“Bueno
pues….cosas que pasan…oye, me voy…”
“OK…
pásalo bien…”
Mensaje 64
Ed no
regresó. Bueno. Es mucho mejor sin él… sentamos en el sofá,
mirando la tele. El sofá es grande y suave. Me pregunto qué
pensaba los padres de Ed cuando compraron este sofá… Es tan
suave.
Nos
cansamos de la tele. Lana se endereza y me mira desde arriba.
“Ed no
está. Qué podremos hacer cuando nadie está aquí?” sonríe.
Sus ojos
ardien otra vez, con llamas implacables e incontrolable. No
puedes negarlos, solo puedes ceder ante ella. Y además, quién
negará los labios de fresa de Lana? Nadie puede negarlos. Ed no
podía.
“Qué
podremos hacer?” le sonrío.
“Tenemos
que pensar. Es una pregunta bien difícil.”
Lana me
acerca.
“Tienes
razón. Necesitamos hacer algo,” hablo entre dientes, y me
resbalo más abajo. Qué buen sofá…
“Qué sofá
fenomenal, eh? Me encanta,” mi chica dice, quitándome la
camiseta. “Pero tú me encantas más.”
“De
verdad?” mis ojos están cerrados, y no necesito abrirlos.
Todo se
hace rojo de fresa…
“No me
crees?” Lana pregunta, y me quita los jeans.
“Pruébamelo… muéstrame cuánto me quieres,” ya no puedo
hablar. Solo puedo sentir. Siento sus manos, sus dedos, sus
labios y su lengua…
“Por
supuesto lo haré,” Lana habla entre dientes, y mueve más abajo…
Mensaje 65
Ed regresa
y nos encuentra dormidas y desnudas. Ese cabrón probablemente lo
disfrutó…pues, quién no lo disfrutará? Al despertarme, le veo
mirándome fijamente. Qué demonios…
“Veo que
ellas no quieren perder el tiempo,” pita con una sonrisa
lascivo, mostrando sus dientes muy blancos.
Debe hacer
anuncios para crema dental. O chicle.
“Tienes
celos?” pregunto. Por alguna razón no me preocupo por vestirme.
“Tal vez
sí,” dice. Y algo extraño de la manera en que lo dice. “Te
espero en la cocina. Comemos algo, y entonces nos marchamos.” Ed
tiene mi barbilla en sus manos y me besa en los labios.
Cabrón…aunque besa muy bien…
Mensaje 66
Estamos en
la cocina comiendo pizza. Esto no estaba en el refrigerador
antes; Ed probablemente la compró. Pero qué importa? A quién
importa adónde va él? No es que es mi esposo. Gracias a Dios.
“Entonces,
qué es el plan? Vamos a un club primero, o a la casa de Vanya?”
Ed pregunta, mirando su reloj.
“A la de
Vanya!”
Por qué
quiero regresar allí tanto?
“Bueno. Nos
vamos en alrededor de media ora, todavía es temprano,” Ed se
pone de pie y se va.
Debo
arreglarme y maquillarme, pero no tengo ganas. No puedo hacer
nada. Quiero ir al apartamento de Vanya, pero parece que no
puedo separar mi culo de la silla. Me siento taaaaan perezosa…
“Vámanos,
si no nos arreglamos por tres hora otra vez,” Lana intenta
levantarme.
“Momentito.
Me levanto en un minuto,” mascullo, no tengo ganas de moverme…
Lana me
alza de la silla. Ahora quedo de pie como idiota. Parece que es
imposible mover, que estoy en un estupor otra vez.
“Ándale
pues!” Lana trata de motivarme, pero no quiero ir a ninguna
parte…
“Qué
tienes?” me abraza y me besa.
Todo está
bien. Sólo me siento un poco perezosa, eso es todo.
No hay
razón por preocuparme. Estas cosas ocurren. Qué puedes hacer?
Algo mezcla
con el sabor de fresas de los labios de Lana. Algo familiar y
embriagador, algo detrás de mí… el aliento de Ed. Este chico con
piel aceitunada exuda un olor de canela. No entiendo nada. Todo
es tan extraño… una mezcla muy rara – fresa y canela. Una mezcla
especial… para mí, digo… Las manos de Ed tienen calor, y tengo
frío. Casi no puedo recordar lo que pasó entonces… Las fresas
mezclan perfectamente con la canela, y la cabeza empieza a darme
vueltas… sólo las manos calientes y los dedos suaves de Lana me
previenen de caer. Es como estoy en algún tipo de sueño, como no
me pasa… pero están tan cercas… y todo siente buenísimo…
Mensaje 67
Había mucha
gente en la casa de Vanya, como siempre. Llevé una blusa rosa
muy sexy y rosa, y pantalones blancos y estrechos. Se puede ver
el tatuaje en mi cintura en este conjunto. Me lo tatué hace casi
cuatro meses. Mamá me persiguió con un cinturón. Y casi me
alcanzó… pero corro bastante rápido. No sé por qué no le gustó.
Es un angelito, y me queda bien. Así dicen todos… y a Ed le
gustó mucho…
Sentamos en
un banco cerca de la puerta. Vanya todavía no ha regresado.
Estoy aquí, envejeciendo, arreglada y no hay nadie para echarme
un vistazo… no es justo en mi opinión…
Ed ofrece
una cerveza a Lana y yo. Qué caballerosidad…
“No me
gusta cerveza,” digo. “Hay algo más?”
“Qué
melindrosa te has hecho,” Ed gruñe. “Recuerdo una vez que
beberías cualquier cosa…”
“Eso fue el
pasado…”
No me gusta
el tono de su voz ni un poquito. Me pregunto que le pasa… Tal
vez nuestro chico de piel aceitunada se rompió una uña, o quizás
no le gusta el corte de su pelo? En cualquier caso, Ed parece un
poco gay. Pues, eso es lo que creería si no le conocería…
“Traeré
nuestra Majestad champán Cristal?” Ed pregunta con sarcasmo. Qué
burro.
“Por
favor,” contesto antes de que me levanto y entro en el
apartamento.
Mensaje 68
El
refrigerador está vacío como siempre. Quién sabría… Cuándo
regresará Vanya? Cuándo?! Vamos Vanya!!! Hmm…me pasa algo
extraño. Por qué pienso en él? Vamos, Jane, espabílate! No seas
idiota!
Logro
encontrar una botella de vino blanco, y vago al dormitorio.
Quiero ver como es. La última vez no logré verlo. Necesito
compensar por eso esta vez…
Mensaje 69
Oigo música
de lejos. Me recuesto en la cama de Vanya. Es tan grande y
suave! Bueno, pues, no es exactamente una cama. En realidad no
es una cama en absoluto. Es un colchón grande y blanco cubierto
de ropa de cama. Me he dado cuento que amuebla todo el
apartamento de blanco y otros colores claros. Muy acogedor…
Está
bien tranquilo aquí. Los demás pueden seguir festejando en la
sala, la cocina, y en las escaleras, pero creo que me quedo
aquí. Tal vez me reúno con ellos en una hora más o menos…
Mis
pensamientos cálidos y cómodos cuando la vuelta del pomo los
interrumpe. Alguien quiere entrar. Cómo puede ser? ….Oops!
Quizás es Vanya! Y aquí estoy. Qué cara tengo, recostando en su
cama, merodeando por su dormitorio. No va a estar contento… o a
lo mejor… quizás se alegrará. No estoy segura si quiero…
Salto de la
cama, casi volcando la botella de vino. Mientras que me encamino
a la puerta trato de idear una excusa por estar en el dormitorio
en primer lugar, sin enojar a nadie.
“Puedo
entrar?” Ed mira al cuarto.
Uf! No es
Vanya!
“Sí, cómo
no, pasa.” Me alegro de ver a Ed. Es la primera vez que estoy
alegre de verle.
“Lo
siento… No debía decirte esas cosas. No sé qué me pasó…”
Ed parece
culpable de verdad. Sus ojos oscuros me miran en serio, nunca he
visto tal bombón parece tan serio.
“Sí,”
tomo un sorbo de la botella. “Bueno, pues parece que no necesito
el Cristal.”
“Sólo
bebí demasiado… Lo siento… no te enojes,” se sienta en la cama y
coge mi mano.
Es éste
Ed? Pidiendo perdón? Pues esto es nuevo! Se porta extraño,
cierto. No es nada normal…
“Así que
te has ablandado por lo que pasó esta noche?” pregunto,
mirándole en los ojos.
Adentro
entiendo que esto no tiene nada que ver con esto. Se ha acostado
con todas las chicas de las fiestas, pero nunca les ha pedido
perdón por su mal comportamiento… Aunque no le conozco bien…
“De
verdad piensas esto?” su expresión se pone aún más abatido, más
serio.
“No
pienso nada,” digo, bebiendo a tragos el vino.
“Eso no
tiene nada que ver con todo esto,” Ed dice. Se pone de pie y se
va del cuarto.
Mensaje 70
No
entiendo por qué se porta tan extraño… No entiendo nada… pero
por qué me importa? Es su problema. Debo ver qué pasa con los
demás. Qué hace Lana? Voy a quedarme aquí unos diez más antes de
levantarme.
Diez
minutos no se acaban cuando alguien entra en el cuarto. Esta vez
es Lana.
“Hey.
Qué haces aquí?” Lana, que todavía ha bebido unas copas, me
sonríe.
“Nada.
Sólo me recuesto con una botella de vino y sufriendo de
gilipolleces,” le sonrío, y me estiro en la cama de manera muy
lujosa. Estoy muy cómoda aquí.
“Verdad.” Lana se estira también.
“Recuéstate conmigo si quieres, me muevo a un lado para que
tengas más sitio.
“Con
mucho gusto,” Lana dice, y se deja caer en la cama.
Casi se me
cae la botella al piso. No necesito esto, vino derramando por
todas partes. Probablemente me matarán. Tengo que esconderlo de
alguna manera… pero cómo?
“Dámelo,”
Lana intenta coger la botella.
“Toma, pero
guarda un poco para mí,” digo, y tiendo la botella. Lana bebe
unos sorbos y devuelve la botella. Bebo un poco también, y
empiezo a sentir mejor.
Me muevo
hacia sus labios de fresas y le beso. Le amo muchísimo. Es
irreal cuánto me encanta estar con ella, y vamos a estar juntas
para siempre. Recostamos aquí, besando y abrazando. Qué podría
ser mejor?
La puerta
abre otra vez. Es Ed.
“Interrumpo
algo?” Está totalmente borracho. Apenas puede estar de pie.
“No puedes
ver?” Lana pregunta en una voz molesta.
“Pues
perdóname! Veo que no me necesitan aquí! Pero…”
Ed empieza
a tambalearse de lado a lado, y parece que va a caerse. Sus ojos
se ponen oscuros. Me asustan esos ojos. Hay algo cruel en ellos…
“Pero no
dijeron esto la última vez. Lo quieren otra vez?” Una sonrisa
amplia malvada aparece en su cara.
“La última
vez fue la última vez!” Lana grita, molesta. “Vete!”
“Tú
me dices que yo debo irme?” Ed se hace cada vez más
tenso. “Por qué te has cambiado de opinión tan rápido?”
“Vete ya!
No te necesitamos aquí! Eres sordo o qué?!”
Lana se
pone furiosa, de verdad. La presencia de Ed no me hace mucho
ilusión. Por qué metió las narices por aquí? Es obvio que tiene
algún desorden mental.
“No te
hablo a ti. Quién eres tú?” Ed se vuelve a mi. “Y no
tienes nada que decir? Estás siempre en la sombra de tu novia?
No tienes tus propias opiniones?
De qué
hable? Digo, Ed se emborracha mucho, pero por qué se puso
furioso así? Quién cree que él es?
“Lana y yo
tenemos la misma opinión. Especialmente de ti,” digo.
Cuándo se
dará cuenta que no le queremos aquí ahora? El apartamento está
lleno de otra gente, por qué no molesta a ellos?
“Lana y yo,
yo y Lana!” se burla. “No estás harta de esto? Tienes tu propia
mente, o comparten una? Qué tiene esa chica Lana? Sabes cuántas
chicas como Lana hay? Son para parar un tren! Todas tienen la
misma cara también. Todas son bobas!”
Ed de
verdad se pone loco. Empiezo a tener miedo. Exactamente qué cree
que hace? Quién le dio el derecho de molestar a mi chica?
“Y qué tipo
soy yo?”
Estoy harta
de él! Piensa que todas las chicas son iguales. Todas son trozos
de carne!
“Tú?
Eres… no eres como las demás… mal-maldita.”
Se
tambalea del cuarto. Qué demonios le pasa? Estrafalario.
Nos
quedamos allí en la cama, pero ya no tenemos ganas.
“No te
preocupes. Es un imbécil. Olvídalo,” Lana me besa y pone su
cabeza en mi hombro.
Mensaje 71
Nos
fuimos del dormitorio a tiempo. Regresó realmente diez minutos
luego. No nos hizo caso. Qué lástima… Pero no importa, hay
bastante tiempo para cambiar esto. Luego…
No
puedo encontrar a Ed en ninguna parte. Supongo que esté tumbado,
borracho no sé dónde. Nos tumbamos en almohadas, pasando tiempo
con los demás. Hay unas caras nuevas esta noche. No intento
recordar sus nombres. Antes trataba de recordarlos, pero ahora
no me importa…
Lana
se pone de pie y se va, “Regreso pronto,” dice. Qué extraño,
Marina no está aquí… Digo, no es que me importa, pero es
extraño. Pensaba que festejara todo el tiempo, por todas partes…
Es demasiada… Siempre hay tantas personas diferentes aquí, y
algunas pasan casi cada noche o en la casa de Vanya, o en la
casa de otra persona. Qué dicen a sus padres? Mis padres casi no
me dejan salir a los clubs nunca, sólo durante las vacaciones…
La
regresa de Lana interrumpe todos estos pensamientos.
“Vámonos,”
dice, levantándome.
“Por
qué?” pregunto, confundida.
Adónde
quiere ir ahora?
“Vámonos,
está aburrido aquí.”
“Vale.”
Mensaje 72
No
hay mucha gente en el hueco de la escalera, pues menos que hay
en el apartamento. Parece curioso (me siento que haya vivido
aquí toda mi vida, aunque ésta es la segunda vez que he estado
aquí, y ya saco estas conclusiones). Lana me sienta a su lado en
un banco. Una persona bebe, otra se coloca. Básicamente, todo es
como siempre (otra vez, hablo de “como siempre!”). Lana toma una
calada. Vanya está en el hueco también. Fuma, y me lo pasa. Por
supuesto lo tomo. Tal vez porque Lana ya ha fumado, o quizás
porque quiero divertirme, como la última vez en el apartamento
de Ed. O quizás porque Vanya me lo da.
Entonces
me siento allí, riendo a carcajadas. Exactamente como la última
vez… Todas son tan cómicas! La botella es divertidísima! Digo,
míralo, es tan larga! Botella larga! Ni siquiera es cuadrada!
Taaaan cómico… Bebo el resto de un trago y está vacía…
Mensaje 73
Casi no llega al
baño a tiempo. Es oficial: me muero. Mis tripas quieren salir…
Tengo náuseas. Cuadritos verdes siguen destellando en mis ojos y
la cabeza me da vueltas… dónde está Lana? Necesito vomitar, si
no me atraganto… Nunca he sentido tan malísimo en toda mi vida…
mi cabeza es tan pesada, no puedo sentir ni mis brazos ni mis
piernas.
“Levántate. Anda,
ándale,” Ed ha aparecido de la nada.
No puedo verle.
Sólo puedo oír su voz. Intento de ponerme de pie, pero no puedo.
Me toma por el brazo y me levanta del baño.
Mensaje 74
Se
pone tarde. La cabeza me duele muchísimo. Miro a mis alrededores
para averiguar donde estoy. Éste no parece como la sala o el
dormitorio de Vanya, y sin duda no es la cocina. Me tumbo en una
cama pequeña, hay unas fotos en las paredes. No puedo verlas en
la luz débil. Hay una alfombra azul oscuro en el suelo y
cortinas en las ventanas. No conozco este lugar. Tengo sed.
Trato de levantarme, pero la cabeza gira tan rápido.
Dónde
estoy? Y cómo llegué?
Ed…qué
hace aquí?
“Estás
despierta?” pregunta, inclinándose.
Qué
demonios? No recuerdo nada…
“Dónde
estoy?” casi no puedo hablar.
“En
mi dormitorio” responde.
Caray!
Qué pasa, cómo llegué a su dormitorio? Miro fijamente a Ed. No
entiendo nada.
“Te
pusiste enferma, entonces te llevé a casa. Mis padres llamaron;
dicen que mi padre rotó su pierna y se quedan en la casa de
campo. Es muy lejos, mejor para ellos. Y para mí. Nunca has oído
que no debes mezclar hierba y alcohol? Te estaba deshaciendo…
“Dónde
está Lana?” es todo que puedo decir.
“No
sé. Probablemente todavía está en el apartamento de Vanya.”
Cierro
los ojos y apoyo la cabeza en la almohada. La cabeza me duele y
quiero dormir. Quiero que Ed salga y me deje dormir.
Como
si lee mis pensamientos, se levanta y se va.
Mensaje 75
Es
el lunes. Necesito ir a casa para recoger unas cosas y dinero.
Lana… dónde está? Tengo que encontrarle. Me pregunto donde Ed
durmió… Tengo que levantarme y comer desayuno. Qué hora es?
Necesito llegar a casa antes de que mis padres regresan. Pasaron
tres días. Malas noticias…
Me
levanto y me pongo en camino al baño. Sólo una ducha fría puede
despertarme. Espero que Ed ya esté durmiendo. Todo será más
fácil sin él. No quiero verle…
Mensaje 76
Está
aquí. Cocina el desayuno. Quién sabría que este cabrón puede
cocinar. Dios mío, me pone los nervios de punta. Alguien me
ayudaría si él no lo hizo. Quiero decir, dejó Lana allí a
propósito. Él no puede soportarla. Pero, por qué se acostó con
ella entonces? Por qué pienso en esto? Lo hizo porque es una
puta. Como todos los hombres. Por qué me llevó aquí? Piensa que
voy a tener gratitud por él? Sigue soñando, Ed! No es que olvidé
como se portó ayer, boludo…
“Por
qué me trajiste aquí?” pregunto de la entrada de la cocina.
“Estabas
en mala forma, entonces te traje a casa,” dice, sin apartar la
mirada de la cafetera.
“La
gente allí me ayudaría sin tu ayuda,” replico.
“Estás
segura?” Ed se vuelve aparta la mirada de la cafetera para
mirarme. “A quién importas allí?”
“A
Lana,” digo, herido un poco.
Pero
tiene razón. Además de Lana, no importo a nadie… y no me
importan ellos tampoco.
“Lo
dudo… a Lana no importaba nadie anoche. Lo pasó como loca. No te
recordó. Sabes cuánto se colocó anoche?”
El
café de Ed empieza a salirse, pero no lo hace caso. Me mira
fijamente..
“Pues…”
digo, volviéndome para salir.
No
puedo soportar la vista de su cara.
“Adónde
vas? Ven y come el desayuno. Cociné todo.” Ed me coge del brazo
y me trae a la cocina.
“No
tengo hambre. Se me fue,” digo.
“Come
algo. Me iré,” me siento y se va.
Bueno,
supongo que coma algo entonces… Qué pasa con Ed? No parece como
lo normal. Pero a quién importa? No me gusta él ni un poco. Pero
hoy es extraño. Voy a comer algo, y entonces voy a casa. O tal
vez debo encontrar a Lana primero? Necesito llamarle. Si tan
sólo mi celular esté encendido…
Mensaje 77
“Hola.
Dónde estás?” Pasó mucho tiempo en contestar.
“Hola,”
dijo Lana en una voz soñolienta y ronca. No pienso que sepa
quien llama, ni que pasa en su alrededor.
“Te
desperté?”
“Sí,
quién habla?”
Ha
debido de pasar anoche muy bien…
“Estás
loca? Es yo!” digo, un poco herida. Y qué ahora, no me reconoce?
“Lo
siento… puedes hablar un poquito más bajo? La cabeza me duele…”
dice, su voz cada vez más ronca.
“Vale.”
Trato de hablar más bajo. Sé como siente oír sonidos fuertes con
una resaca. “Entonces, dónde estás?”
“Qué
piensas? En el de Vanya,” dice.
Oigo
unos ruidos extraños en el fondo. Parece que Lana se levantó y
se arregla un poco.
“Por
dónde te desapareciste anoche? No te vi cuando saliste. Dónde
estás?”
“En
la casa de Ed…. No me sorprende que no te diera cuenta.”
Mi
voz parece herida. Pero hay una razón por esto. No es que estoy
ofendida en realidad. Es que, sabes, un poco desagradable… pero
puedo entender a Lana. Todos somos así en el apartamento…
“Estás
ofendida?” me pregunta. “Maldito sea!” oigo unos sonidos
extraños en el fondo y Lana desaparece por un rato. “… qué
imbécil dejó su mochila en medio del pasillo?!”
“Qué
pasó?” pregunto, preocupada.
“Tropecé.
Vas a estar en casa de Ed? Me pasaré por allí.”
“Reunámonos
en el metro. Voy a mi casa hoy, necesito unas cosas… Necesito
hacerlo antes de que regresan.”
“Estaré
allí en veinte minutos. Dónde vamos a reunirnos?”
“Qué
te parece Taganskaya en la línea rosa, en el andén central.
Puedes encontrarlo?”
“Sip.”
Mensaje 78
Todo
salió sin problemas. No hay nadie en la casa. Tengo casi una
hora para encontrar lo que necesito. Parece que cien años han
pasaron desde he estado aquí… Lana camina por el apartamento,
perdida en pensamiento. Entro en mi dormitorio y empiezo a poner
mis cosas en una mochila. Me acerco con la pared y bajo mis
carteles. No voy a regresar después de esto. Saco mis cuadernos
y una carpeta con artículos sobre t.A.T.u. de la balda baja. Los
pongo en la mochila también. Ahora necesito encontrar dinero…
Entro
en el dormitorio de mis padres y hurgo en el armario. Así me lo
imaginaba, hay una cajita con dinero. Tomo todo el dinero y me
voy. Tengo que apurarme, qué pasa si regresan temprano?
“Vámonos”
digo a Lana.
“No
quieres mirar a las cosas un poco, por última vez?”
“No,
no quiero,” digo, con mis dientes apretados.
No
puedo hacer marcha atrás. No puedo cambiar de opinión ahora. El
puente se ha quemado…
Nos
ponemos los abrigos y no vamos. Es todo. Ha terminado ahora,
esto es cierto…
Mensaje 79
Es
la tarde. Nos sentamos en un café. Tengo mucho dinero ahora, así
que no tenemos que preocuparnos. Lana me coge la mano. Nos
sentamos en un rincón oscuro, comiendo helado con jarabe,
espolvoreado con canela…
“Todo
va a estar bien. Hiciste lo correcto,” dice Lana. “El futuro es
nuestro. Tenemos dinero, y cuando se acaba, obtenemos trabajo.
Sólo necesito conseguir mi pasaporte…”
“Lo
conseguimos, pero no ahora… probablemente tienes razón – todo va
a estar bien. Siempre que estemos juntas, todo será OK…
Lana
me mira con cariño. Hice lo correcto. Todo estará bien. Tiene
que estar bien. Le creo…
“Por
que no nos sentamos aquí un poco, entonces vamos a la casa de Ed.
Podemos cambiarnos la ropa e ir a un club, OK?”
“OK.”
Cómo
puedo discutir? Cómo?!
“Te
amo,” Lana dice y me besa suavemente.
No
me importa que la gente nos mira, con miradas sucias o curiosas.
No me importa. No están allí. Sólo hay Lana y yo.
“Te
amo también. Dime que nunca me vas a abandonar,” digo en voz
baja.
No
sé por qué, pero de repente un sentido de miedo agarra mi
corazón. Miro a Lana y tengo miedo. Me asusta que se me irá. Se
va por otra persona, y estaré sola. Sola. Para siempre.
“Qué
te pasa?” sonríe.
“No
sé. Sólo dímelo. Necesito que lo digas…”
“Sabes
bien que nunca te voy a abandonar. Estamos juntas para siempre.
Pase lo que pase…”
Nos
sentamos por otra hora bebiendo café. Entonces comemos más
helado. Siente fantástico estar juntas. Y no necesitamos a
ninguna otra persona…
Mensaje 80
Hace
calor en aquí… Ed está con nosotras, también. Yo no le invité –
Lana lo hizo. Qué quiere con él? Será mucho mejor aquí sin él.
Casi se me agarra. Su expresión me vuelve loca. Sus ojos… tan
grandes y oscuros. Pero no me gustan. Me asustan… Pero, qué hay
para asustarme? Sólo tengo miedo por nada. A Lana le gustan sus
ojos. Dice que le vuelven loca. Dice que puede ahogar en sus
ojos…Lana
y yo bailamos. Nuestros cuerpos están entrelazados. Como siempre
nuestros labios se unen, formando un conjunto… pero hay esa
mirada fija helada. La puedo sentir detrás de mí. La mirada de
Ed. Qué pasa con este chico, el chico que huele de canela. Ésta
no es la primera vez que me ha preguntado esta pregunta…
Mensaje 81
“Vamos a bailar, Lana,” dice Ed, bebiendo un cóctel. Pensé que no le gustara Lana… “Bueno, vamos,” ella dice. Bueno, que bailen. Aunque no me gusta Ed. Se
levantan y van a la pista de baile, y me quedo con Pasha, Stas, Masha, Kristina,
Dima, y una copa de tequila. Sólo sentamos y hablando de nada. Como siempre… No
puede relajarme. Sigo pensando en Ed y Lana. Echo un vistazo en la dirección de
la pista. Están muy cercas. Ed tiene su brazo alrededor de ella, y ella le
sonríe. Entonces se besan. Un beso largo, apasionado. Maldito sea! Por qué hace
ella esto?! No estaba satisfecha la última vez?! Lana está ostentando, y voy a
perdonarle. Siempre. Ella es así. No puede pertenecer a sólo una persona. Sólo
necesito estar feliz que me ama a mí, y sólo a mí. Y perdonarle. No puede ser
diferente, ni para mí, ni para ella.
Han baliado todo
lo que quieran, y Lana y Ed se sientan de nuevo en nuestro mesa. Lana sonríe y
me besa. Qué puedo hacer? Ed parece sombrío, y toma una bebida de tequila, y
entonces come una loncha de pizza. Qué va a quitar este imbécil ahora? Ha besado
mi novia docenas de veces, y ya no es bastante. Ed sigue mirándome. Su expresión
es tan fría. Es tan fría que quema, no puedo soportarla más.
“Qué pasa?!” le
replico, molestado. “Nada. Qué
dices?” pregunta, mirándome en los ojos. “Por qué me
miras así? Estoy harta de esto. Qué tienes?” Ed enciende un
cigarrillo y no dice nada por un rato. “Nada. Tengo que
mirar a alguien, y allí estás,” dice. “Pues, basta ya!
No me gusta,” digo. Sé que hay algo que no me dice. Estoy harta de él. “Cálmate,
queridita,” Lana nos interrumpe. Justo a tiempo.
Como siempre. Sólo Lana puede calmarme. Me siento en sus rodillas y me acaricia
el cuello… Ed le echa una mirada hostil. Nunca sabría que hace unos dos minutos
se besaban. Imbécil… Pero mi
conversación con Ed ha terminado y me siento tranquilamente, felizmente en las
rodillas de Lana.
Mensaje 82
Hace calor aquí. Es casi como un sauna o algo. De mala gana
me levanto de las rodillas de Lana y voy al baño para lavarme la cara y arreglar
el maquillaje. No puedo sentir aquí más. Y es tan ahumado allí.Estoy a medio camino cuando Ed me alcanza. Me coge
groseramente del codo y me vuelve.“Qué cara tienes!”Sus ojos están en fuego, parece loco. Sus palmas son
abrasadoras. Ha bebido mucho. Qué quieres de mí? Qué le hice?“Yo?! Qué cara tienes tú?!” grita.Le miro con asusto. No tengo ninguna idea de qué habla.“ No te fijas en nada sino Lana! Eres una tonta ciega!”“De qué debo darme cuenta además de la chica que amo?!” le
grito, tratando de alejarme de él.“Eres una imbécil! Debes por lo menos darte cuenta que Lana
es la más puta en toda la ciudad! Casi se ha acostado con todos ahora! Digo,
coqueteaba con ella justo enfrente de ti!” me grita, me agarra aún más fuerte.“Por qué te importa? No es asunto tuyo! Lana me ama, y
todos esos hombres no significan nada! Sólo se divierte. No significa nada,”
digo.No quiero pensar de esto… Mi pobrecito codo!“Y tú? Qué tienes? Siguiéndole como una oveja, acordando de
todo lo que diga?! No puedes ver nada que pasa alrededor de ti!”“Por qué te importa? Quién otra debo ver?!” pregunto por la
milésima vez. “Suéltame. Me haces daño…”Ed me suelta, pero ya no he terminado. Es obvio que esté
borracho. Me pongo asustada en realidad…“Todos,” dice. “Todos pueden ver que clase de puta tu novia
es! Ella es diferente que tu, ella no es una lesbiana. Lana se acuesta contigo
para divertirse, y me tiene para su alma… yo y una docena de otros hombres!”Le doy una bofetada en la cara.“Qué derecho tienes para hablar así?! Piensas que puedes
hacer lo que quieras?!” grito. “Ahora sé lo que pasa en realidad! Te has
enamorado con Lana! Es por eso que estás tan enfadado, has acostado con todas
las otras chicas!”“No todas…” dice, empujándome contra la pared de repente.
Casi puedo saber de la canela que exuda. “Eres tan estúpida,” habla entre dientes.Ed está tan cerca de mi. Tan cerca, soy tan estúpida…“Suéltame!” trato de soltarme de su agarrón, pero es
inútil.“Me enloqueces,” Ed habla entre dientes, y su aliento me
envuelve, me besa los labios.
“Suéltame!” grito, empujándole…
Mensaje 83
Qué boludo! Todos los hombres son lo mismo! Perros
groseros, todos. Así son – perros. Sólo quieren una cosa, y si no pueden
conseguirlo, y entonces hacen todo para obtener lo que quieran. Qué imbécil! Le
odio! Le importa un carajo lo que siento. No importa a nadie… Ahora entiendo
bien que sólo puedo tener una relación con una mujer. Sólo una chica puede
entender a otra chica. No somos bruscas y groseras como ellos. Sólo amamos, y
esto es todo.
Mensaje 84
“Vamos a otra
parte,” digo a Lana. Regresé a la mesa. He salido para calmarme después de esa
pelea con Ed.
“Qué te pasa?”
me pregunta, como una niña.
Por un segundo,
Lana parece exactamente como un angelito. Un angelito dulce; sabe Dios que no es
un ángel…
“Estoy harta de
todo aquí. Me pongo tenso. Es tan aburrido aquí,” miento.
Pero por qué
miento? Sólo no le digo exactamente porque me pongo tenso. Es todo.
“Bueno. Vámonos…”
Lana dice, pensando. “Vamos al apartamento de Vanya? No es posible que te pongas
tenso allí…”
“Vamos,” digo,
lista para salir.
Siempre tengo
ganas de ir en casa de Vanya. Y no sé por qué…
Mensaje 85
Como siempre: gente fumando en el hueco de la escalera,
gente bien extrañas en el apartamento, y todos andan aturdidos, sin prestar
atención a las personas alrededor de ellos. Y Vanya es el centro. Es tan
increíble aquí, y no sé por qué…
Nos colamos en el apartamento y saludamos a todos (ya
sabemos muchos de ellos – qué maravilloso!) Entonces entro en la cocina para que
pueda ver si hay algo de beber en la nevera. Lana sale al hueco de la escalera.
Es bueno que Ed no esté con nosotras.
Descubro jugo de naranja en la nevera. Mi favorito – y está
bien frío también. No puede ser mejor. Una chica entra en la cocina y busca algo
en la nevera también. No la conozco.
“Maldito. Está vacía. No hay nada,” dice infelizmente.
“Nunca hay nada aquí,” digo, bebiendo el resto del zumo.
“Sí, lo sé. Es que me muero de hambre,” dice en una voz
decepcionada.
Se sienta en una silla y mira hacia la ventana. Y así
estamos por casi quince minutos, y entonces su celular suena. Lo saca
perezosamente y lo apaga después de decir “Estoy durmiendo…” Entonces pone sus
rodillas contra su pecho y sigue mirando a la ventana. De verdad, es muy bonita.
Quiero sacar una foto de ella en esa posición. Saldría bella. Es el tipo de
chica que ves en retratos.
Mensaje 86
Lana sienta en el hueco de la escalera, fumando. Vanya está
a su lado, fumando también. Hablan de algo. Me siento alrededor de ellos, como
la última vez. Vanya me ofrece un porro. Esta vez lo niego. Después de mi
experiencia la última vez, sé que no debo mezclar alcohol y hierba. Qué lástima…
Me siento aquí, bebiendo vino a sorbos, y escuchando a Vanya y a Lana.
“Quiénes son los lunáticos?” Lana pregunta, mirando a Vanya
interrogativa. Ella toma otra calada.
“Lunáticos, lunáticos,” Vanya dice.
Maldito! Qué tipo de conversación es ésta? Quiero decir,
entiendo que están colocados, pero aún así…
“Nunca has sido “lunático” antes? Nunca te has levantado de
la cama en la noche? … Eres un lunático?” Lana pregunta, mirando de lado a su
porro.
Trato de imaginar Vanya como lunático. Qué chistoso! Jaja!
“No sé. Compruebo ahora,” dice pensativo, y entonces se
calla por un rato. “Lunáticos son adeptos de la luna, aficionados de la noche.”
Dios mío! Qué tonterías! Tiene que ser hierba buenísima.
Pero suena bonito… “adeptos de la luna”…
“Eso no ayuda!” Lana ríe.
Pongo la cabeza en el hombro de Vanya. Me mira y sigue
pensando (si puedes decir que está pensando).
“Qué no ayuda? Necesitan ayuda?” pregunta a Lana.
“Sí,” dice ella.
He perdido el hilo de su conversación. Lo que sea…
“Hay algo que no sale bien para ellos?” Vanya pregunta otra
vez.
El hombro caluroso de Vanya, su voz y la voz de Lana, mis
ojos cerrados y estas conversaciones locas, absurdas.
“Quieren llegar a la luna, pero no llegan, no?” Lana
continúa.
“Lunáticos – aficionados de la noche, que quieren ir a la
luna,” Vanya pronuncia en serio y toma otra calada.
“Es una tragedia! No pueden ir allí,” Lana resume y también
toma otra calada.
Es una definición pequeña: “lunáticos son aficionados de la
noche que quieren ir a la luna pero no pueden…” Necesito recordar eso…
“Pero qué es la tragedia? Es decir, no quieren ir al sol.
Los preguntaste?” Vanya pregunta.
“Estaba andando una vez por la noche,” Lana recuerda, sin
contestar su pregunta.
No sabía esto…
“Paseo mucho por la noche,” Vanya sonríe. “No veo eso. Lo
siento.”
“Estabas dormida?” Lana pregunta.
Su conversación es interrumpido cuando Olva sale y trae a
Vanya en el apartamento. Lana ya no puede averiguar si Vanya ha dado un paseo en
sueño…
Mensaje 87
Me escabullo más cerca de Lana. Apaga su porro y me abraza.
Todo está en calma, tan bien…
“Es tan divertido aquí,” digo. “Vamos a pasar la noche
aquí?”
“Es probable,” ella dice. “El metro ya se ha cerrado. No
podemos llegar a la casa de Ed…”
“No me gusta estar en casa de Ed. No me gusta Ed. Buscamos
otro lugar,” sugiero, echándole un vistazo infeliz.
“Qué no te gusta de él?” pregunta, sorprendida. “Ed es un
buen tipo. Es acomodadizo y divertido. Además, dónde vamos a quedarnos? En el
apartamento de Vanya? Anda…” Lana discute.
“Por qué? No será ni un poquito malo… Pero no nos deja
vivir aquí,” digo, pensando de la situación.
“Exacto… aunque…”
Con sólo mirar a su cara puedo decir que está planeando. No
pregunto que piensa. Dejo que Lana resuelve lo todo. He confiado que ella decide
todo. Lana siempre piensa para dos… Es más práctico para mí. Por fin tengo
alguien que puedo confiar con toda mi vida…
“Tenemos que quedarnos aquí,” digo pensando en voz alta.
“Seguro. Y vamos a quedarnos. Lo garantizo,” Lana dice. Y
le creo.
Mensaje 88
Ya son las cuatro de la mañana, o algo así… la gente
empieza a salir poco a poco. La próxima serie de botellas de vino y una copa de
café no me impiden dormir. Vanya y unos otros van a un club, y vamos con ellos.
“Vamos a pegarnos aquí, vamos con Vanya,” Lana dice, y estoy de acuerdo.
Probablemente tiene razón. Además, ir a un club sin Ed será mucho más divertido.
Nunca habría pensado que fuera a un club con este tipo de gente. Qué increíble!
Subimos la coche de Vanya y vamos. Lana y yo estamos en el
asiento trasero, y una chica de 20 años, piel aceitunada, y morena sienta en el
asiento del pasajero. Lleva un conjunto de camuflaje, muy de moda. Me apoyo
contra Lana y admiro la vista de la ventana. He vivido toda mi vida en Moscú, y
nunca sospeché qué bello puede ser. No hay lugar mejor que Moscú por la noche.
Hace poco que me dio cuenta de esto, cuando escapé de la cárcel de mis padres…
Miro por la ventana y recuerdo la fiesta de t.A.T.u., y la
fiesta después que se llamó “t.A.T.u. Come Back!” Ésa fue el momento que mi vida
cambió radicalmente. Fue cuando Lana y yo nos pusimos íntimas… Me asusta pensar
qué podría pasar si no fui al concierto. Ahora mismo estaría en mi cama fría, en
mi cuarto oscuro, soñando de Lana, soñando de otra vida… De la vida que vivo
ahora. No, no lamento nada. Ni una cosa.
Mensaje 89
El club parece muy rico. No me acuerdo del nombre, pero los
detalles no me importan. Vanya y la morena todavía conoce bien este club, pero
me perdí a principios. O sea no estoy acostumbrado. Vanya dejó de hacernos caso.
No soy Lana. Ella sabía qué hacer inmediatamente, y empezó a actuar como ha
festejado desde que nació.
Todos nosotros sentamos juntos, bebiendo bebidas que Vanya
nos compró, pero la conversación no fue tan interesante, así que en casi media
hora Lana y yo fuimos a bailar. Supongo que últimamente he festejado sin Vanya.
No sé cuánto duró, pero después de un rato Lana se puso
cansado de bailar. “Regresemos a Vanya, necesitamos pegarnos,” dice. Y lo
haecmos.
Mensaje 90
Todos se divierten. Todo se hace tan fácil y sencillo.
Charlamos mucho. Todos hablan juntos. Lana echa vistazos desesperados a Vanya.
Le gusta… me da igual. Qué haga lo que quiera, ella sabe qué hace. Así funciona
nuestra relación. Además, necesitamos hacer un plan para quedarnos aquí, y Vanya
no es nada mal… Me encanta todo aquí. Me encantan estas personas. No me importan
otras cosas…
Mensaje 91
Lana fue al Hotel Ucraina con Vanya. Él me dejó en su casa,
y la morena se quedó en el club… No me importa. Sabe bien que hace. La chiquito
sólo quiere pasar la noche con un hombre hecho y derecho en un hotel grande. Por
qué no, no le rechazaría ahora, no soy exactamente monógama… Una vez alguien
dijo que soy como un ángel, y Lana es como un diablito. Un diablo rubio con ojos
de un verde penetrante y labios de fresas…
El apartamento está tranquilo y casi vacío. Sólo hay unas
chicas que duermen enfrente de la televisión. El dormitorio está vacío. Todos
los otros se fueron. Como siempre…
Entro en el dormitorio y me caigo en la cama. Siente tan
bien acostarme por fin… No tuve ni un sueño aquella noche. Hace mucho que no he
dormido tan bien…
Mensaje 92
Es la mañana… Lana… la voz de Vanya en la cocina. Abro mis
ojos. Miro a mi celular (instalé una nueva tarjeta SIM). Son las cuatro. El sol
brilla brillantemente. Lana sienta en el borde de la cama, fresca y energética.
Lleva pantalones verde oscuro y un suéter azul oscuro con capucha. Tiene su pelo
en una cola de caballo. Lana es tan bonita. Me sonríe.
“Hi,” digo soñolientamente.
“Hola,” dice.
A juzgar por su voz, todo está bien.
“Cómo estás?” pregunto mirándole.
Empecé a extrañarle. Últimamente Lana pasa tiempo con todos
salvo yo…
“Muy bien,” sonríe.
Muy bien? Es así cuando no estoy? Qué bien…
“Felicitaciones,” digo enfadada.
Todo que pasa empieza a molestarme. Quiero decir, no me
importa con quién Lana se acuesta, pero…. Y yo, qué? Necesito atención también.
Necesito tu cariño también.
“No te enfades,” dice, gateándome.
“No estoy enfadada,” digo. “Pero, necesito atención
también, de vez en cuando. Soy tu novia, si te olvidaste… o has cambiado de
opinión?”
“No olvidé…” dice entre dientes en mi oreja, me estrecha
entre los brazos. “No olvidé. Te amo a ti, y sólo a ti.”
Maldita… Con sólo decir esto y estoy lista para perdonarla
por todo…
Otra vez pruebo las fresas de sus labios. Otra vez esa
dulce droga. Ese veneno de sabor a fresas. Lana se echa. Sus dedos son tan
suaves… Me quita la camiseta. Sus besos cubren todo mi cuerpo, todo. Olvido
todo… le perdono por todo… Siento sus labios delicados en mi cuello. Mi cuerpo
desnudo siente su ropa basta. Sus manos andan más y más bajo… Dios mío… Sus
dedos resbalan entre mis piernas. Sus labios acarician mi pecho… Sólo no seas
muy alta, no dejes que alguien oye…
Mensaje 93
Sentamos en la cocina, yo, Lana, y Vanya. El reloj de Lana
dice 6:30. Vanya ya ha logrado irse y regresar. Comemos tarta de cereza con nata
– la única cosa que estaba en la nevera. Riquísimo!
“Qué te gusta pedir en CoffeeTune?” Lana pregunta de
repente, empujando uun pedazo de tarta en su boca.
Cuándo fue a CoffeeTune? Aunque ha estado en Moscú antes.
Tal vez fue en aquel entonces…
“El bocadillo de pollo. Digo, no me encanta su
bocadillo de pollo. No quiero uno ahora, pero es qué pido en general. Es
crujiente.” Vanya contesta.
“Y qué pides en CoffeMania?” Lana continúa el
interrogatorio.
Piensa él en comprarnos comida?
“Hago una lista para ti?” Vanya pregunta.
Hasta yo me pongo interesado ahora. Qué comidas prefieres
este “genio de provocación social” – como le llamó en una programa alguna vez?
“Sí,” le insto.
“Todo! Tiene tartas de vanilla increíbles,” y su cara
parece llenar con memorias dulces, su boca podría hacerle agua en cualquier
momento. “No compré nada hoy – eso fue muy difícil!”
Bueno, entonces. No vamos a CoffeeMania, ya estuvo allí
hoy. Quiero tarta de vanilla con nata montada también!
“Por qué no compraste nada?” pregunto, comiendo otro trozo
de tarta. No es tarta de vanilla, pero no es media mala.
“Tantas elecciones!”
“Pues si quieres algo, entonces no puede ser demasiadas
elecciones, no?” Lana pregunta en una voz infantil, haciendo ojitos.
“Tal vez…” Vanya dice.
Quién lo sabía…
“Sólo hay miedo…” dice, tratando ser sutil.
Ha adaptado los peculiaridades de Vanya. Todos nosotros los
hemos adaptado. Qué se puede hacer?
“Miedo de qué? De comer hasta que vomitas?” pregunta.
“El miedo de comer bastante, y es todo.” Digo despacio,
resumiendo todo.
“El deseo de comer hasta uno está lleno resuelta en el
miedo de que uno va comer en exceso,” nuestro amigo concluye. Lógico…
“Qué te gusta en Chocolatnitsa?” pregunto.
Da la casualidad, hay una Chocolatnitsa muy cerca. Me
encantaba ir allí con Kristina y mis otros amigos.
“Vamos y averiguarlo,” Vanya promete.
“Vamos por allí?” Lana pregunta.
“Por supuesto, boba,” Ivan contesta.
Memsaje 94
Por la noche, Lana y yo damos un paseo. No hay nada que
hacer. Todavía es temprano para las fiestas, y hace mucho tiempo que no hemos
dado un paseo. Sólo vamos a los clubs. Damos una vuelta por el centro, vamos a
un Chocolatnitsa y comemos dulces hasta que estamos hartas. La conversación de
esta mañana dejó su impronta. Entonces vamos de compras.
“Busquemos un agente de cambio,” Lana dice.
“Por qué?” pregunto con sorpresa.
Por qué quiere Lana comprar dólares o euros de repente? No
tenemos mucho dinero para empezar. El dinero que traje de mi casa poco a poco se
agota, gracias a Dios que no tenemos que pagar alquiler. Y Lana no tenía mucho
dinero al principio…
“Necesito cambiar dinero. Qué más hace un agente de
cambio?” contesta.
Qué demonios…?
“No entiendo. Quieres cambiar el resto de nuestro dinero a
dólares o euros? Y cómo vamos a pagar los gastos?” Sigo molestándole.
Pero de verdad, no entiendo.
“No, no. En la otra dirección. Quiero cambiar dólares.”
Mientras tanto, encontramos un agente de cambio. Después de
todo, hay muchos de ellos en Moscú, en casi cada rincón. Lana me coge la mano y
nos vamos. Saca unos billetes de su bolsillo y los da a la chica que sienta al
otro lado de la ventana. Noto que cada billete vale cien dólares. Estoy
completamente boquiabierta. Me quedo allí sin habla, mirando a Lana. Qué? Dónde
obtuvo el dinero? Mi diablito rubio toma los rublos y los pone en su bolsillo de
manera muy formal antes de llevarme afuera. El aire fresco pega mi cara y puedo
hablar otra vez.
“De dónde… de dónde sacaste esto?” pregunto conmocionada.
“Sólo lo obtuve…” Lana empieza a justificar. “Vanya y yo no
fuimos al hotel inmediatamente después de que nos fuimos del club. Fuimos a otro
lugar primero. Los chicos allí estaban colgados. No les importó, y son peniques
para ellos. Unos billetes de cada uno, y nadie se da cuenta de nada. Necesitamos
este dinero más. Oh, a propósito, casi se me termina el maquillaje, y necesito
unos nuevos jeans. Y con qué compramos comida? Lo tomé deprisa, cuando no
miraban. Nadie me vio…” Me quedo completamente muda, escuchando su discurso. No
puedo decir nada.
No lo creo. Es un monstruo!
“Robaste el dinero?!” Por fin puedo hablar. “Estás…. estás
completamente loca!!”
“Oh, cálmate! Anda, vamos de compras,” Lana dice. Quizás
tiene razón. Todo pasa tan rápido que no tengo tiempo para pensar en lo que
hacemos.
Quizás no necesito. Aunque yo nunca haría esto. Nunca…
Mensaje 95
Después de ir de compras por tres horas, vamos a MacDonalds.
Casi morimos de el hambre. Compramos maquillaje, unos jeans para Lana y una
falda para mi. No sé cuanto dinero tiene. En cualquier caso, nos queda un poco.
Pedimos ensaladas, papas fritas, hamburguesas, y Coke. Luego debemos regresar al
apartamento de Vanya ya que no nos ha echado. Entonces vamos a otro club por la
noche. Increíble! No puede ser mejor. Siempre he soñado de vivir así. Me
pregunto dónde vamos a dormir esta noche – en la casa de Vanya o en el
apartamento de otro hombre?
Mensaje 96
Cuando volvemos en la casa de Vanya, casi no hay nadie
allí. Sólo podemos ver que no está en casa. No es buen señal… Traemos las
mochilas y nuestras cosas con nosotras por si acaso (las traemos con nosotras
por todas partes – nunca sabes dónde vas a pasar la noche).
Empezamos a arreglarnos para la noche. Lana se pone sus
nuevos jeans y me pongo la falda. Me encanta – en una mini-falda como las chicas
de t.A.T.u. llevan. Peino el cabello en dos colas de caballo. Un hombre sienta
en la sala, pero nos cambiamos allí sin prestarle atención. Estamos
acostumbradas ahora… ropa nueva, de camuflaje – y estamos listas para irnos!
Mensaje 97
Este club es demasiado! Hay muchas personas famosas aquí
está noche, hay otra cada vez que te mueves la cabeza. Oh, y Ed está aquí
también. Naturalmente… Supongo que no puedes tener una fiesta sin él. No le
hago caso. Puede festejar si quiere. No me importa… No somos culpables que
salimos con las mismas personas. Decidí olvidar todo y divertirme. Las famosas
pasan por nuestra mesa para saludarnos. Es tan padre pasar tiempo con un grupo
mayor, empiezas a sentirse importante.
De repente Julia Volkova nos acerca (pues, a Vanya…)!
Julia! Dios mío! Está con – es increíble, no puede ser –
está con el ex cantante del grupo boom! Steve (en realidad su nombre es
Sviatoslav)! Ah, me encanta él! Es tan dulce! Me encanta su pelo rubio, sus
miradas misteriosas! Sólo puede ser mejor con Lena Katina. Dios! Mío! Kris va a
morir de celos! boom! es su grupo favorito. Lloró muchísimo cuando
terminaron. Creo que cada uno de ellos escriben su propio disco ahora, y Kris
está muy feliz. No lo creo – Steve está a mi lado! Wow! Absolutamente es
necesario que pase tiempo con nosotros. Julia probablemente no se marche de
Vanya, y Steve es su amigo. Y cantaban juntos en Neposedi. No puedo creer qué
suerte soy!
Lana interrumpe mis pensamientos agradables. Me empieza a
temblar y me dice en voz baja, “Es Julia y Steve! Dios mío! Dios mío. Le amo! Es
tan increíble, no? Es aún más guapísimo en perona!”
Vamos a festejar con él, de verdad! Sí, sí, sí! Por favor,
deja que se queda aquí y festerjar con nosotras!! Por favor, por favor!
Mensaje 98
Sentamos a la misma mesa que Julia y Steve! Nunce en un
millón de años me imaginaría que esté aquí ahora. Y Julia recuerda a mi y a
Lana.
“Hi chicas! Cómo están?” nos pregunta alegremente.
“Fantástico!” Lana dice.
Su cara rebosa de felicidad. Por supuesto está emocionada –
se sienta enfrente de dos de sus estrellas favoritas, y además le hablan. Ojalá
estuviera Lena también. Eso sería demasiado!
“Festejamos todo el tiempo. Nos quedamos con Vanya por unos
días. Cómo estás?”
“Super! Siempre estoy activa, de un lugar al otro, tenemos
giras de promoción y fiestas para el disco. Sólo estamos en Moscú por unos días
para ver mi hija y entonces nos vamos,” dice Julia.
“Y cómo está Lena?” pregunto.
Sería extraño si haya preguntado otra cosa. Siempre me
gustaba Lena, y ahora espero su disco solo. Todos hablan de él, pero no ya no lo
han puesto en venta. Hay tantos rumores. Pero no le pregunto de esto.
“Está muy bien también. Está en la universidad ahora,
tomando exámenes. Básicamente todo está muy bien,” contesta y enciende un
cigarrillo.
“Oh, me prestas uno?” Lana pregunta.
De algún modo u otro, perdí el momento que empezó a fumar…
Steve sienta en silencio al lado de Julia. Sólo mira a sus
alrededores y mira a Julia de vez en cuando. Necesito hacerle una pregunta, o se
va y pierdo la oportunidad de hablar con él. Quiero sacar una foto con Steve,
pero me parecería un fan loca y me ignoraría. No, no fotos. Mala lástima! Espero
que no se vaya pronto.
“Cómo anda su disco solo? Lo grabas?” pregunto.
Es una pregunta completamente neutra.
“Va despacio,” Steve dice, sorbiendo una bebida.
Y esto es el fin de nuestra conversación. No sé qué más
decir. Siento que deba preguntar algo, pero no puedo pensar de nada. Siempre es
así... De repente Julia se pone de pie y se va. Steve le sigue. Estoy muy
aliviada cuando veo que han dejado sus cosas en la mesa – regresarán.
“Quieres bailar?” Ed pregunta.
No lo entiende? No le doy nada.
“No quiero contigo,” digo, y lleva a Lana a la pista de
baile.
Puedo sentir su mirada fija detrás de mí. Toca una canción
lenta y popular, y como siempre nos abrazamos y bailamos. Trato de relajarme y
no hace caso a Ed, pero es difícil. Es difícil no sentir su mirada. Si conoció a
Ed en una vida pasada, sería mucho mejor. Tal vez me habría enamorado de él…
Pero eso fue otra vida. Y no regreso, nunca…
Mensaje 99
Después de que bailamos por unas canciones regresamos a
nuestra mesa. Tengo mucho sed… Bebo un vaso de refresco de un trago y bebo unos
tragos de whisky… etonces unos más… Bebo como un caballo. En mi vida pasada, me
ponía un poco alegre con sólo unos copas de champaña. Pero hace mucho tiempo…
Regreso a Steve y a Julia. Son tan extraños. Sus
expresiones son completamente felices, pero totalmente vacías. Completamente
vacías. Una felicidad divina, feliz, colocados. Sus ojos son ciento por ciento
vacíos. Totalmente sin expresión. Es bien oscuro en el club, pero puedo ver que
sus ojos son dilatados. Sus ojos son casi completamente negros, casi no puedes
ver el blanco de sus ojos. Y eso no pasó hace poco… Tengo pupilas naturalmente
grandes, y mis ojos son oscuros. Pero las pupilas de Steve y Julia no están
naturalmente grandes ahora… lo que sea, no me importa.
Lana sienta al lado de Steve, y trata de hablarle, pero es
inútil. Pero él no busca nada. Obtuvo todo lo que quería antes. Dejo a Lana y
bailo con Dima. Lana puede provocar nuestra estrella de pop sóla. Tengo ganas de
bailar.
Mensaje 100
“Me llamo Lana.”
“Mucho gusto, Lana.”
“Vienes aquí mucho?”
“A veces. Normalmente con
Julia.”
“Steve, entiendo que grabas
un disco solo.”
“Trato de hacerlo. Aunque me
apuran…”
“Qué pasa?”
“Sabes, mucho… por ejemplo,
requiere mucho dinero…”
“Sabes que vine aquí desde
Stari Luk… y hay un chico muy padre. Es riquísimo, y es muy fanático de
boom!. Un fan de ti, específicamente. Tal vez puede darte dinero. Para un
video también. Y no tienes que devolverle el dinero.
“De verdad? Qué sugieres?”
“Bueno, podemos ir allí, por
alguna manera. Te le presento, y entonces es fácil. No tiene que hacer nada.
Sólo ven conmigo para recoger el dinero. Quiero decir, si necesitas dinero…”
“No me tomas el pelo?”
“No me ofendas! Conozco a
toda la gente importante en Stari Luk. No soy desconocida en esta ciudad
tampoco…”
“Pues, vamos a ver. No te
desaparezcas, ok?”
“No me desaparezco.”
“Dame tu número…”
Me siento allí mirando
fijamente a Lana y escuchando su conversación. Casi no puedo creer lo que dicen
– Lana conoce a un hombre de negocios importante. Pues, alguien le dio dinero
para su viaje a Moscú…
Mensaje 101
“Es esto la verdad?” pregunto cuando Steve se va. “Qué?” Lana dice. “Lo de su amigo rico que es fan de boom! en Stari Luk,” explico, bebiendo
un trago de whisky. “Claro que no,” Lana contesta, mirando fijamente a lo lejos. “Quiero
conocer mejor a Steve. Qué otra cosa puede hacer para conocerle?” Es completamente un ángel! Es tan sencillo! Lana nunca para de asombrarme “Qué vas a hacer cuando tienes que presentarle al rico?” pregunto. “No sé. No vendas la piel del oso antes de matarlo,” dice Lana. “Pero lo
que importa es que ahora Steve está interesado, y es todo que importa,” sonríe. Estoy de acuerdo. Como siempre.
Mensaje 102
Julia mira a su reloj y empieza a recoger sus cosas. “Me pongo muy cansado.., Me voy,” dice. “Nos vemos luego chicas.” Nos
sonría. “Sin duda,” Lana sonríe. “Me voy contigo,” Steve dice a Julia. Recoge sus cosas también. “No, creo que no,” Julia dice, dándole una mirada seria. “Por qué no?” pregunta. “Porque… porque. Estoy harta de festejar. Hasta pronto,” Julia se vuelve
y se va. Steve se queda mirándole fijamente.
Mensaje 103
No, no pasamos la noche en la casa de Vanya esta noche. Se fue hace media
hora con una chica. Quedamos con Steve, Ed, y unas otras. “Se vuelve aburrido
aquí. Por qué no vamos a otro lugar?” Steve dice. Nos apuntamos. Qué importa
dónde estamos – lo importante es con quién estamos. Lana se acerca a Steve y
dice algo de voz baja en su oreja. Asiente con la cabeza con entusiasmo y le
sonríe. No puedo oír qué dicen, pero oigo la última frase de Ed: “Por nada. Deje
que apunte la nueva dirección. Tengo mi propio apartamento ahora…” Ed no viene
con nosotras, hay unas chicas que parecen ser modelas con él, y les trae a su
casa. Vive cerca , después de todo.
Mensaje 104
Al fin nos encontramos en una sauna muy increíble. Nunca he visitado una
sauna antes, ni Lana tampoco. Y nunca habría estado aquí si Lana no habría
mentido a Steve sobre el dinero. Probablemente tenía razón… Solo hay yo, Lana, y Steve aquí. Todas las chicas sueñan de estar en
nuestra situación, pero aquí estamos. Todo esto es tan bien para ser realidad.
Pero hace calor y no hay aire fresco (pero que esperaba? No hay una sauna
fría…). Llevamos toallas blancas y me siento en un banco de madera, apoyándome
contra la pared, sudando. Es agradable… Steve no puede quitar sus ojos de Lana,
y ella intenta sentar más cerca de él. Ríe de todo lo que él dice y lo echa
miraditas. Sospecho que todo va a pasar como siempre… Pues, lo que sea… No
quiero tener sentimientos de esto. Qué se diviertan sólo. No puedo cambiar nada.
Me escabullo más lejos de los dos. Es lo correcto…
Mensaje 105
No perdieron tiempo hablando. Steve puso su mano en su rodilla después de
casi dos minutos, y ella no dijo nada, sólo sonrió con sus ojos verdes. Nadie
puede negar los labios de mi Lana, ni sus ojos verdes diabólicos… Sientan y besan. Ella mete su mano debajo de su toalla. No me hacen caso.
Bueno…Ella pone sus brazos alrededor su cuello y pasa sus dedos por su pelo.
Ambas toallas se les caen al suelo. Sus uñas clavan en su espalda, ella rompe la
piel… Él le extiende las piernas. Es como siempre, pero con otro hombre… Él
habla entre dientes en su oído: “Me vas a introducir al Señor Ricachón, no?” “Por supuesto,” gime ella. Pone sus piernas alrededor de su espalda, el cuarto se llena de los gimes
fuertes de su placer… No lo puedo ver. No puedo oírlo, no puedo cambiar nada…
sólo puedo hacer es cerrar los ojos y sudar. Digo, cuándo tendré otra
oportunidad de ir a una sauna…
Mensaje 106
Sentamos en un banco al lado de una piscina comiendo helado. Es agradable
aquí, es fresco aquí. Qué más querrías? Es muy tarde (o, puede decir, muy
temprano)/ Mis ojos se cierran, y quiero dormirme. Por mis párpados cansados,
puedo ver a Lana, bostezando, si no tiene cuidado su nariz va a caer en su
helado… Y sólo Steve está recelosamente despierto. De dónde viene su energía? “Chicas, parecen zombis,” dice alegremente, primero echándome un vistazo,
entonces a Lana, y entonces a la piscina con su agua seductor de azul brillante. Pues, sería seductor si no tuviera tanto sueño. “Qué parece ir a nadar?” Steve dice. “Qué quieres decir, ir a nadar?” digo en una voz soñolienta, apenas puedo
poner el helado en mi boca. “Queremos dormir,” Lana bosteza. “Dormir?” nuestro amigo famoso no lo entiende. “Todavía es temprano. Hay
bastante tiempo para festejar. Se cansaron muy rápido…” “Pues, no sé como lo haces, pero queremos acostarnos,” Lana pronuncia
perezosamente. “Sí,” digo. “Hasta en la casa de Vanya nos acostamos más temprano que
esto.” Steve se levanta de su silla y se va “Regreso pronto,” dice. Me pregunto
qué asunto urgente de repente tiene que atender y dejar dos chicas atrás? Qué
pasa si nos acostamos? Oh, estos celebridades caprichosos… O tal vez tenía que
hacer pis. Por que no…?
Mensaje 107
Regresa más pronto que esperaba. Steve lleva una bolsita en su mano.
Nuestra estrella se sienta y nos ofrece los contenidos. Pastillas…
“Qué es?” pregunto.
Lana parece despertarse y mira a Steve con curiosidad. Pero ella agarra
las pastillas en seguida. Toma unas y las mira por mucho tiempo.
“Sí…qué es?” ella pregunta.
“Éstas les mantienen despiertas,” contesta. “Así que podemos divertirnos
más…”
De verdad, qué importa? Me da igual, ya no no me importa nada
“Pues, OK entonces,” Lana dice y traga unas pastillas, y hago como ella…
De repente tengo nuevo aliento. Vámonos a cantar y bailar! Me he olvidado
de querer dormirme. No quiero dormir! Quiero festejar! Mis ojos dirigen a la
piscina. Oh, parece tan bonita. “Vámonos a nadar!” chillo felizmente, y saltamos
en el agua…
Parece como todos los otro tiempos que nadé, pero es más divertido, es
más brillante. Nadamos, nos empujamos debajo del agua y reímos. Me divierto
muchísimo. Steve salpica agua a mi cara, y le hago lo mismo. Y dentro de poco,
Lana y yo estamos vertiendo agua sobre nuestro nuevo amigo… Nunca me he
divertido tanto antes. Gracias a Lana y su sagacidad…
Mensaje 108
Estamos en la casa de Steve, y es gigante. Es el tamaño de un campo de
fútbol. Suertudo. Es riquísimo… Tal vez Lana y yo debemos cantar también?
Podríamos ser el segundo t.A.T.u. Hmm… no importa que no podemos cantar, eso no
es importante. Encontraremos a alguien que puede arreglar esto. Quiero decir, no
es posible que Lana no encuentre a alguien y entonces no le conozca. De ningún
modo, es como ciencia ficción o algo. Lana puede hacer cualquier cosa. Podemos
hacer cualquier cosa…
Nos dio un cuartos separados, uno para las dos de nosotras. La cama es
enorme. No he dormido en mi propio dormitorio o en una cama separada por mucho
tiempo. Bueno pues, lo que sea… Somos casi como recién casadas, o… no sé qué nos
llaman…
Todavía es la mañana, pero no tengo ganas de dormir. Lana cae en la cama
y enciende la televisión. Las noticias de la mañana salen por la tele, y la
próxima estrella de silicona canta por MTV. Me siento en el alfeizar (que es muy
grande y ancho, nada como el alféizar en mi casa). Abrazo mis rodillas y
enciendo mi Walkman para escuchar al disco “Lyudi Invalidi.” Miro por la ventana
a la gente que pasan por la calle, con prisa para llegar al trabajo, a la
universidad, a la escuela… En mi vida antigua, habría estado en camino a
escuela, de retraso para las clases de la mañana. Entonces el profesor me habría
gritado, y habría pensado cómo salir antes de mi próxima clase… pero todo esto
es el pasado ahora.
Ahora no hay ni escuela, ni profesores, ni padres. Y no hay problemas.
Sólo hay Lana y yo. Y nuestra vida loca…
Todavía está oscuro afuera. Escucho a la canción “Novaya Model,” y en mi
mente veo un recuerdo del club Gaudi. Las chicas de t.A.T.u. cantan y mi primer
beso con Lana. Fue tan suave, tan llena de fresas. Y tan prohibido… prohibido en
mi vida antigua. No hay nada prohibido ahora en esta vida. Se puede hacer todo
lo que quiera y ama a quien quiera y acostar con quien quiera…
Los copos de nieve caen con pereza. Son tan delicados y blancos. Se
derriten cuando tocan el suelo, y se vuelven en nieve gris y medio derretido. Es
triste… no me gusta la nieve; hace frío, pero todavía más que 32 grados. Está
sucio en todas partes con nieve medio derretido. Está asqueroso… Aunque en estos
días no hay mucho que me parece asqueroso. Digo, sólo el tiempo es asqueroso
ahora. Y estos copos de nieve suaves y blancos que se hacen sucio y gris cuando
tocan al suelo…
Pronto me levanto del alféizar y me meto en la cama con Lana. Nos
abrazamos y nos dormimos.
Mensaje 109
Nos despertamos por la tarde. Steve ya está despierto, hay música en el
apartamento, y hay olores deliciosos que vienen de la cocina. Me levanto de la
cama y me caigo al suelo. Casi no puedo estar de pie, y la cabeza me duele. No
me desperté porque he dormido bastante, sino porque tuve que hacerlo. Lana y yo
tenemos que irnos, y en realidad sería buena idea empezar a despertarnos un poco
más temprano. Últimamente, no hemos visto nada que clubs. No me malinterpretes,
es muy divertido ir a los clubs, pero necesito un descanso, quizás hacer algo
diferente.
Con estos pensamientos y mi resaca, voy a la ducha. Oh – hay un jacuzzi!!
Siempre quería sentar en un jacuzzi! Seré una niña buena y preguntaré a Steve si
puedo usarlo. La respuesta viene en un sonido que no es clara, pero sin duda
afirmativa. Satisfecha, enciendo el agua, y empiezo a mirar en el armario.
Resulta que está lleno de tipos diferentes de cremas y aceites y otras cosas. Es
como el armario de mis sueños! Cielo! Pero… por qué necesita un hombre todo
esto?
No pienso de la cuestión del género por mucho tiempo. Escojo unos sales
de baño y gel de baño y vierto todo en el jacuzzi. Dentro de poco el baño está
listo y me meto en el agua. Sólo me faltan aceites esenciales. Y me olvidé mi
Walkman en el otro cuarto. Habría sido como en las películas. Pero es muy
agradable así también.
Mensaje 110
Casi dos horas luego me arrastro del baño. Usé todo las cosas en el
armario – todos los aceites, todas las esponjas. Exquisito! Ahora quiero un
desayuno fabuloso. Steve ya se ha salido de la cocina, y Lana ha estado
esperando usar el baño. Sola, por fin. Exploro la cocina. Primero miro en la
nevera. Case se reventa con todos tipos de comida. Saco un vaso de jugo, unas
fresas, y una rebanada de pastel (hmm… pastel otra vez? Es de moda comer pastel
para el desayuno ahora?). Hay unas empanadas sabrosas en el microondas. Son
empanadas de champiñón y las saco del microondas Empiezo a comer en cuanto a la
mesa está cubierta de comida. Parece que Lana no puede salir del jacuzzi, como
yo…